sábado, 14 de abril de 2012

VOLUNTARIO, otra forma de ser ciudadano




Cuando viví en Ecuador, realicé alguna forma de voluntariado, que era más bien como una necesidad de manifestar en la práctica, mis creencias católicas. Es decir, buscaba a Cristo en la persona necesitada, que por cierto en Ecuador está presente a cada paso, sumando millones de personas pobres, enfermas, abusadas, discriminadas, etc.

Aquello contribuyó a que me diera cuenta que mis necesitades materiales o espirituales, eran nada comparadas a las necesidades de esa pobre gente. Y lo que recibía de vuelta, sin duda era más que lo que supuestamente daba y me enriquecía enormemente.

Al residir en España, mi concepto de voluntario sufrió un shock profundo, ya que pude constatar que era un tema bastante serio y arraigado en la sociedad - no en toda, como es lógico - , llegando a concienciarme en que si bien todos somos ciudadanos con derechos, también lo somos con obligaciones y por lo mismo se debe retribuir de alguna manera lo recibido y la mejor manera de hacerlo, es siendo voluntario.

De hecho, he tenido la suerte de toparme con gente maravillosa, consciente de la enorme suerte que tiene de vivir en un país con privilegios y que conoce por los medios de comunicación las grandes carencias en otros países, que luego intentan de alguna manera retribuir en algo la suerte que tienen. Muchos colaboran de manera económica y otros prefieren hacerlo personalmente trabajando en el mismo lugar como la India, Africa o Sudamérica. Hay por ello, verdaderos santos distribuídos por el mundo.

Claro que en estos momentos de gran crisis, la pobreza ha aumentado en la misma España y para ellos, también existe gran prepocupación y más de cuatro millones de voluntarios españoles intentan paliar de alguna manera las necesidades de la gente que pasa por graves problemas económicos, laborales o sociales, aunque según las últimas noticias, por causa de esta misma crisis, han bajado ostensiblemente las donaciones y los radios de ayuda.

El compromiso del voluntario es tan extendido, que España se vió en la necesidad de crear su propia Ley de Voluntariado, expedida en 1996 en donde aclara los conceptos, campos de acción, ámbitos de desarrollo y la importancia misma del voluntariado, así como la implicación de los poderes públicos en su impulso y promoción.

Como dije, existen más de 4 millones de voluntarios de los cuales la mayoría son mujeres, luego son jóvenes entre 18 y 35 años y curiosamente, están aumentando los voluntarios mayores de 65 años, que luego de jubilarse sienten que pueden aportar todavía a la sociedad y por medio de ello, mantenerse vitales e imprescindibles. Todos estos actuando, ya sea individualmente o a través de 30.000 organizaciones sin ánimo de lucro, entre las que se encuentran gran cantidad de asociaciones, fundaciones y organizaciones, religiosas y laicas.

Las más grandes y conocidas, son Cáritas o la Cruz Roja, hasta otras más pequeñas y especializadas, como Economistas Sin Fronteras, Bomberos Sin Fronteras, o aquellas que se preocupan por los animales o los que se han adaptados a las nuevas tecnologías como los cibervoluntarios.

El voluntario está concienzado en el sentido que el Gobierno no puede satisfacer todas las necesidades. Por más impuestos que se pague, hay problemas que también los podemos solucionar nosotros como ciudadanos. Un ejemplo magnífico de ello, que salió recientemente en un reportaje de televisión, es el pueblo llamado Higuera de la Serena en Badajoz, que teniendo una deuda de un millón de euros, no puede permitirse financiar algunos servicios públicos y la gente se ha organizado para paliar este problema, barriendo las calles, adecentando jardines, repararando bordillos, etc, etc.

El mismo Alcalde y su gobierno compuesto por unas ocho personas se han puesto a trabajar gratis. Los domigos se reunen en Asamblea vecinal y distribuyen el trabajo de la siguiente semana.

También se está poniéndo de moda otra forma de altruismo, que tiene una larga tradición en los países anglosajones, el llamado "voluntariado corporativo", por el que una empresa promueve que sus empleados dediquen parte de su tiempo sea de sus ratos libres o de su horario laboral a actividades solidarias. Un ejemplo de ello puede ser un abogado que dedica algunas horas a llevar la parte jurídica de una ONG. Eso mejora la imagen de la empresa ante sus trabajadores y ante la sociedad.

España es también conocida como el país con mayor tasa de donación de órganos de todo el mundo. Las donaciones se realizan siempre de forma altruista y todo el proceso está cubierto económicamente por el Sistema Nacional de Salud. Este sistema de transplantes se está copiando en muchos países del mundo.

Sin embargo de todo lo anterior, España es uno de los países de la Unión Europea donde menos voluntariado hay, ya que se encuentra en una franja del 23% mientras que en los Países Bajos tiene un 54% de población que hace voluntariado, pero no por ello me ha dejado de parecer maravilloso y sin duda, digno de ser imitado.

Para finalizar, un pequeño pero emotivo regalo: una publicidad hecha con altruísmo para Cáritas, por parte de uno de los mas prestigiosos publicistas españoles, Alvaro Toledo, a propósito de la crisis que estamos sufriendo. Decidió hacer dicha publicidad, luego de observar a un compañero suyo que entraba a un comedor social.

La protagonista del vídeo, es su propia hija.

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