viernes, 28 de febrero de 2014

"¿PUEDE UNA VERDAD EXPLICAR UNA MENTIRA?"

Foto: JordiÉvole. hispanidad.com

Con este eslogan el pasado 23 de febrero por la noche, se recordó el famoso golpe de estado del 23-F ocurrido en España en el año 1981, a través de un documental-ficción llamado "Operación Palace", conducido por el famoso presentador del programa "Salvados", Jordi Évole.

Las reacciones que se suscitaron en las siguientes horas a la emisión de dicho documental, fueron de los más variopintas y numerosas, ya que además de haber sido vista por más de 5 millones de españoles, se reportaron 256.000 twiters a nivel nacional e internacional y más de 130.000 comentarios, demostrándose de esta manera el impacto que produjo dicho documental en la sociedad española.

Los medios de comunciación por su parte, compararon las reacciones de los televidentes con lo sucedido en 1938, luego de la emisión radial de la obra del escritor inglés H. G. Wells, "La Guerra de los Mundos" interpretado por Orson Welles, que provocaron el pánico entre los radioyentes al creer que era real lo que se contaba en la radio y que los marcianos iban a invadir EEUU. Algo parecido recordaba que había sucedido en Ecuador en 1949, cuando Radio Quito emitió la misma obra con excelentes actores y efectos especiales, que provocaron una verdadera conmoción entre la población, que también se creyó que era verdad lo que se contaba en la radio y que luego, al saberse engañados, protestaron con piedras y ladrillos ante la sede radial la misma que se encontraba en el edificio del diario El Comercio, provocando después un incendio que se saldó con cinco muertos, varios heridos y millones de sucres en pérdidas materiales.

En esta versión moderna de enfado y protesta ocurrida en España, no se ha llegado a tales extremos de muertes e incendios, pero sí han jugado un papel muy importante las redes sociales especialmente a través del twitter, las mismas que canalizaron protestas airadas especialmente por parte de aquellas de personas, que se creyeron que lo que decían en dicho documental personalidades importantes de la cultura, periodismo y de la política sobre lo que en realidad sucedió en el Congreso de los Diputados, era cierto. También existieron voces más blandas que felicitaban la originalidad de la idea y de los que hacían llamados a la reflexión sobre cómo se debe filtrar la información que recibimos, por parte de los medios de comunicación.

Parece ser que el presentador Jordi Evole, para decidirse a realizar el documental,  jugó con la idea que no estaba claro con lo sucedido en aquel golpe de estado y ha justificado la reacción y hasta el enfado de la gente, debido a que ha existido poca información y reticencia a proporcionar documentación sobre los hechos, algo que según muchas personas es inadmisible luego de 33 años de sucedido este hecho histórico. Como consecuencia de ello, considera que la gente se aferra a cualquier "verdad", algo cuestionado por el político Gaspar Llamazares quien consideró que el fake, fue una falta de respeto ya que según él, existen buenos libros y reportajes periodísticos que hablan del tema y que no se justifica de ninguna manera, tal ignorancia por parte de los españoles.

En mi caso personal, desde un principio me pareció raro que José Luis Garci, director cinematográfico que había ganado un Oscar, se prestara para ser director de la puesta en escena del golpe, sólo porque el Rey lo había ordenado y luego, que alguien diga que Fraga había gritado pidiendo salir (cosa que se sucedió en realidad), porque supuestamente era la hora de comer y no se perdonaba el quedarse con hambre.

Por lo mismo, coincido con aquellos que dicen que una importante lección se debe sacar de este hecho, en el sentido que debemos evaluarnos cómo filtramos la información que recibimos de los medios de comunicación, porque siempre es necesario constrastar por nuestros propios medios quién dice la verdad y quién no, ya que de lo contrario nos convertimos en simples receptores mecánicos de noticias, lo que redundará en apreciaciones erróneas sobre la realidad que nos rodea y que nos compromete.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca un símil ha sido tan explícito. El parecido es impresionante entre Anita y La "Chiquita Piconera" y, por supuesto, el texto de buena tinta que detalla la historia. Cada día pules ese don de escribir...Un abrazo hermana.