domingo, 24 de julio de 2016

CARLOS III, el mejor alcalde de Madrid

Foto: Carlos III

                                         Foto: Paseo de las Delicias. Museo del Prado


                                          Foto: Museo del Prado


                                         La Puerta de Alcalá y El Retiro. Foto: abc.es

El rey Carlos III es considerado como el mejor alcalde que ha tenido Madrid. Y creo que mejor título no se le pudo dar ya que supo poner a la capital de España en el más alto sitial dentro de las más bellas ciudades europeas, cuyo encanto persiste y se acrecienta con el tiempo, provocando la admiración de propios y extraños.

Su obra en Madrid me ha llamado particularmente la atención dada la época en que se decidió transformar la ciudad, es decir en la segunda mitad del siglo XVIII, por cuanto supo ser un visionario constituyéndose en un ejemplo para la gestión de grandes ciudades y con grandes problemas, ya que la ciudadanía espera de sus gobernantes o alcaldes no parches ni soluciones micros, como una callecita por aquí, una piscina por acá o unos busesitos por allá, sino grandes soluciones a problemas estructurales como los tenía Madrid en concreto y España en general durante aquella época.

Carlos III (1716-1788), fue inicialmente rey de Nápoles y de Sicilia y le tocó asumir el reinado de España al morir sus dos hermanastros que no dejaron descendencia. Cuenta la leyenda que él no quería ser rey de España ya que se encontraba cómodamente viviendo en Nápoles y que rezaba para que su hermano Fernando VI no muriera, pero llegada la hora, asumió el reinado con responsabilidad y entrega dignas de reconocimiento hasta el día de hoy.

Cuando Carlos III llegó a España y concretamente a Madrid en 1759, la encontró desorganizada, saturada de gente -unos 160.000 habitantes -, evidenciando una desproporción con el número de viviendas y viviendo en pésimas condiciones higiénicas, a tal punto que decían que se percibía un aire irrespirable en la ciudad, las llamadas “Mareas de Madrid” ya que la gente al carecer de alcantarillado, tiraba todo a la calle incluso los restos de los animales que mataban para las carnicerías y consecuentemente se descomponía todo, provocando estos desagradables olores y enfermedades en la población.

Constatando todo aquello, se propuso realizar cambios estructurales y darle a la ciudad un aire más moderno, dada su condición de Corte y de su importancia económica.

Para ello se basó en las ideas de la “Ilustración”, las mismas que nacieron en Francia y cuyo esencia principal consiste, en que todas las obras que hace un gobierno, deberían beneficiar a todo el pueblo.

De acuerdo a Carlos Sanbricio en su obra “Vivienda y crecimiento urbano en el Madrid de Carlos III” la política urbana se centró en los siguientes aspectos:

1.- Una política de embellecimiento urbano siguiendo las pautas marcadas por Patte en el Paris de Luis XIV definiendo paseos, alamedas y jardines.
2.- Organización de un sistema de alcantarillado, empedrado e iluminación de las calles y,
3.- Propugnación de la construcción de edificios de la administración centralizando el estado.

Para éste último se establece el Paseo del Prado como zona noble de la ciudad y como opción alternativa al Madrid de los Austrias, desamortizando los conventos y permitiendo la construcción de palacios, convirtiéndole de esta manera en la zona más culta de la villa, además de edificios administrativos.

Para todo esto contó con dos arquitectos de prestigio como lo eran Juan Antonio de Villanueva, autor del Museo del Prado que inicialmente era el Centro de Historia Natural y Francesco Sabatini autor de edificios representativos como el Palacio de Aranjuez, que lo trajo de Italia ya que había construido el Palacio de Caserta para lo cual lo nombró Director Oficial de Obras Públicas.

Pero como suele suceder en estos casos de grandes cambios, lo difícil es cambiar la mentalidad de la gente, ya que hubo reticencias iniciales al proyecto de higiene, llegándose a decir incluso que las “Mareas de Madrid” los protegía del frío invierno, por lo que el rey tuvo que cambiar su política y lograr con ello al cabo de tres escasos años, que Madrid se convirtiera en una de las ciudades más limpias de Europa.

También tuvo que convencer a la gente de su propuesta hacia nuevos modelos de vivienda, no solo cambiando la fachada sino sus condiciones, es decir para que hagan sus necesidades fisiológicas dentro de las mismas y construyendo más pisos encima de las casas de uno o dos pisos y así solucionar el problema de la falta de viviendas.

Luego de solucionar los problemas de higiene se lanzó a la renovación exterior de la ciudad para lo cual dotó de fuentes y piletas como la famosa Cibeles y de nuevas vías de acceso a través de los Paseos de Las Delicias, de la Chopera y de Las Acacias, ajardinandolas para darles elegancia y belleza.

Debido a su gran amor por la naturaleza y de acuerdo a las tendencias de las ciudades europeas, creó también a lo largo del Paseo del Prado un espacio para ello, mediante el Centro de Historia Natural y el Jardín Botánico, lugar donde logró reunir más de 3000 especies traídas de todo el mundo y desde donde cada mañana, se repartían a la gente de la ciudad todas las plantas medicinales que requerían para sus males y dolencias.

En el ámbito cultural Carlos III entendió que la prosperidad de un país pasaba por el desarrollo cultural y educativo y por lo mismo, puso particular empeño en difundir el conocimiento, la historia y las artes a través de instituciones de enseñanza superior como la Academias de las Artes y la de San Fernando.

También potenció la agricultura dotándole de tecnología de la época.

Pero quizá su obra más conocida turísticamente hablando es la famosa Puerta de Alcalá, llamada así porque desde allí iniciaba el camino hacia Alcalá de Henares y que fue encargado a su arquitecto fetiche, Francesco Sabatini. También junto a la Puerta de Alcalá se encuentra el famoso parque de El Retiro el mismo que se encontraba vallado para uso privado de la realeza y que Carlos III lo abrió para uso y disfrute del pueblo hasta el día de hoy.

Son muchas las obras que realizó este rey que sin duda dejan en claro del porqué de ser considerado el mejor alcalde que ha tenido Madrid, demostrando al mismo tiempo que la preparación, las ideas claras, un buen equipo de trabajo y la voluntad de servicio hacia los demás, son fundamentales para dirigir una ciudad o un país y de esta manera obtener excelentes resultados que trascienden el tiempo.


No hay comentarios: