miércoles, 20 de septiembre de 2017

PRETTY WOMAN. Un éxito inagotable.





Buscando datos por internet me encontré que, hasta el año 2015, la película Pretty Woman (Mujer Bonita), se había emitido más de 160 veces y siempre con altos índices de audiencia, lo que la ha convertido en la película -no española- más vista de la historia en la televisión en España. Algo parecido debe suceder en Ecuador y en el resto del mundo.

Este dato ha motivado la pregunta a todos los entendidos en la materia: ¿qué tiene esta película que cuenta la tan manida historia de una moderna cenicienta que enamora a su príncipe azul y que se ha constituido en una fuente inagotable de éxito pese a haber transcurrido casi 30 años de su estreno?
Son varias las razones y personalmente a mí, no me avergüenza decir que la veo cada vez que la emiten, puesto que considero que es una película bastante entretenida, además de una gran calidad cinematográfica. Cuando a uno le gusta el cine, debe ver de todo para formarse un criterio y ser lo más objetivo posible.

Para empezar, considero que la película está descrita como un buen libro, no tanto por el argumento en sí, sino por la FORMA EN QUE ES CONTADA. Luego, contiene elementos de una película que, a mi modo de ver, me parecen muy bien elaborados como sería, por ejemplo, la parte de la escenografía que se desarrolla en el entorno glamuroso de Beverly Hills y particularmente lugares emblemáticos como el hotel, el teatro en San Francisco y el hipódromo, donde se supone se encuentran, el palacio y el mundo de felicidad inalcanzables para esta moderna cenicienta. Muchos criticarán -hay de todo- que la supuesta felicidad está reflejada en el consumismo y el materialismo, pero lo que se trata al disfrutar de la octava maravilla, es de soñar, desconectar o fantasear. Para cosas tristes, está la vida misma.

Después, la fotografía, que creo, de ella, depende en gran parte el éxito de una película por cuanto nos permite no despegar la vista de las imágenes que nos van contando la historia, de tal manera que es imposible no olvidarnos de las famosas escenas como cuando suena el timbre de la habitación y se voltean a ver la puerta tanto Edward como Vivian, o cuando la protagonista se remuerde los dedos en la caja que contiene la joya que llevará posteriormente.

El diseño del vestuario también es muy importante la película. Da credibilidad a la historia y la gente se fija mucho en ello. Contaban que Armani, se hizo famoso gracias a que el mismo actor de este filme, es decir Richard Gere, en American Gigoló vistió sus trajes, lo que catapultó a la fama a dicho diseñador al ser el protagonista, un tipo que tenía buen gusto al vestir precisamente porque le gustaba la buena vida. En Pretty Woman, los protagonistas llevan vestidos y trajes que pese, a haber transcurrido muchos años, no pierden actualidad, aunque lógicamente acompañan la percha de los actores, haciendo que no haga más que aumentar el encanto de la película.

Los diálogos como parte del guion son la sazón de la película, ya que cada frase está contando a lo largo de las pocas horas que dura la película, toda la vida pasada y presente de los personajes, en este caso, los negocios de Edward, sus dilemas personales, sus temores y las aspiraciones de Vivian. Muchas películas invitan a verlas nuevamente justamente por ello y se descubren nuevas frases que nos permite valorarla aún más y convirtiéndolas sin que nos demos cuenta, en inolvidables. Me ha sucedido por ejemplo con Amélie, El hijo de la novia y con otras. Son también como los buenos cuadros que deben ser vistas una y otra vez, ya que siempre se encuentra un elemento no visto o no entendido anteriormente.

Muchas de las veces, veo películas que nunca logro entender del porqué de algunas escenas o del porqué de interminables diálogos que, finalmente, no dicen nada ni conducen a nada. En Pretty Woman, cada escena sucede en un tiempo lo suficientemente necesario para no cansar, a la vez que cuenta la historia y que nos permite entenderla. Por poner un ejemplo, en la escena en que tiene lugar la cena con los clientes de Edward, mientras todos nos divertíamos con las peripecias de Vivian intentando cumplir bien su papel de comensal, se iba negociando la compra y venta de la empresa, siendo Edward muy incisivo y despiadado con sus clientes y terminando dicha cena, sin ningún acuerdo entre ambas partes.

Finalmente, los actores, evidentemente son parte imprescindible de una buena película. Solemos comentar con mi pareja que una película, aunque sea mala, si tiene buenos actores, éstos, la pueden salvar. Y no es difícil llegar a la conclusión que un buen actor, pese a un mal guion, hizo un buen papel. Allí se ve la talla de un buen actor o de una buena actriz.

Veía además, un buen documental acerca de la importancia de los castings que antes, incluso, ni siquiera salía el director en los créditos, hasta que alguien le dio el valor que tenían por cuanto gracias a ello, se eligen los personajes con las características adecuadas para los papeles a interpretar y es evidente que, en este caso, acertaron. No creo que Pretty Woman hubiese sido lo mismo, con otros actores que no sean Richard Gere y Julia Roberts.


Para finalizar, luego de revisar estos elementos, me ha venido a la mente la saga de El Padrino que, combinándolo todo, como un buen director, buen argumento, buenos actores, buena fotografía, vestuario, escenografía, etc. han hecho que sea para la mayoría, la mejor película de todos los tiempos.

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