martes, 9 de marzo de 2021

EL SENTIDO DE LA REHABILITACIÓN SOCIAL

 


“Nadie conoce a una nación de verdad hasta que ha estado dentro de sus cárceles” dijo Mandela que estuvo preso injustamente durante más de 20 años, solo por pedir el fin del Apartheid en su país, Sudáfrica. Y nada más cierto que aquello ya que, en muchos países subdesarrollados como el nuestro se da el caso que, como consecuencia del sistema imperante existe mucha gente encarcelada injustamente tal es así, que actualmente se asegura que el 40% de los presos lo son preventivamente o están esperando sentencia en Ecuador lo que sería, por decir lo menos, espantoso por cuanto probablemente ese mismo 40%, fue víctima de los horrendos acontecimientos ocurridos -simultáneamente- en varias cárceles del Ecuador en el mes de febrero.

Antes de ello, me era común escuchar a mucha gente que pedía que los privados de libertad trabajen para justificar su manutención lo que refleja una gran falta de conocimiento de cómo funciona la justicia en Ecuador ya que, además de lo dicho en el primer párrafo, las mal llamadas cárceles o centros de rehabilitación deberían servir supuestamente para que las personas se rehabiliten partiendo, primeramente, en el hecho que la persona sentenciada ha perdido el derecho más valioso que tiene una persona que es el de la libertad, pero no es así. Estos centros son verdaderas escuelas del delito y los privados de libertad viven hacinados sin ningún programa oficial que les permita cumplir su pena y que se les ayude a reinsertarse a la sociedad. 

Los centros de rehabilitación deberían ser lugares donde el estado participe activamente mediante programas y personal no solamente para el control y vigilancia, sino también para ayuda sicológica, para formación profesional o para ayuda médica ya que, la primera lección que se debe dar a esa gente, partiría del respeto a sus derechos humanos.

Por otro lado, la justicia debería actuar de manera objetiva determinando no solamente el grado de responsabilidad de los acusados sino también, las circunstancias sociológicas y sicológicas que rodean a los mismos, ya que se han dado casos que cuentan de gente que ha delinquido con graves problemas siquiátricos y que por lo mismo, deberían más bien ser internados en centros especializados para tratar sus enfermedades y no como se hace ahora, que comparten con gente que, si bien han cometido errores, están en plenas facultades mentales por lo que no es extraño que al final que todos enloquezcan y los que medianamente han sido conscientes de esa situación hayan vivido momentos de terror que, difícilmente serán recuperables por lo que la tarea del nuevo gobierno estaría encaminada también a subsanar toda esta problemática.

Por otro lado, es comprensible la reacción de rechazo de la gente hasta cierto punto, ya que la delincuencia ha subido a niveles nunca vistos en el país lo cual, el que ha cometido delitos lógicamente deberá pagar por ello, pero también es cierto que hay que revisar objetivamente del porqué han subido esos niveles ya que, en otras sociedades como en el caso de algunos países nórdicos se están viendo en la necesidad de cerrar sus cárceles ante la disminución progresiva de internos. Indudablemente, esto es debido a múltiples factores entre ellos, los altos estándares de vida en estos países donde, la educación, la salud, la seguridad, el trabajo, etc. son accesibles para todos sus ciudadanos en igualdad de condiciones, algo que no sucede en nuestros países donde las desigualdades económicas y sociales desencadenan en hacinamientos en las viviendas, falta de trabajo, altos índices de natalidad y de embarazo infantil, problemas de salud entre ellos, sicológicos y siquiátricos y, otros problemas.

También es causa del alto índice de delincuencia, la falta voluntad política de los líderes que permite que esas condiciones se den y es un tema tan debatido y analizado que no merece la pena seguir elucubrando sobre ello.

Existen películas que relatan casos reales de rehabilitación como el caso de “Atrápame si puedes” que es una magnífica producción norteamericana dirigida por Steven Spielberg e interpretada por Leonardo DiCaprio quien, da vida al personaje real de un falsificador de cheques a quien la policía persiguió durante muchos años, hasta que finalmente luego de ser atrapado, se valoró su experiencia en la falsificación de documentos lo que le permitió trabajar para el FBI, demostrando que de un problema se puede sacar una solución y que aprovechando sus capacidades especiales se lo resarció como ser humano y como ciudadano, mientras ofrecía sus servicios en la lucha contra la delincuencia.

Así mismo, aquí en España existe un famoso delincuente llamado Eleuterio Sánchez cuya vida inspiró dos películas: El Lute I y El Lute II, las mismas que narran su vida al límite entre sus delitos, encarcelamientos y espectaculares fugas que mantuvieron en vilo a toda la sociedad durante algunos años y que fue interpretada magníficamente por Imanol Arias. Eleuterio, finalmente aceptó pagar sus culpas y dentro de la cárcel estudió Leyes para, al salir de ella convertirse en abogado y escritor con relativo éxito.

Pequeños ejemplos de cómo el estado ha ayudado a los PPL ser útiles a la sociedad luego de haberse perdido por el laberinto de la confusión y la pérdida de  valores.

No hay comentarios: