lunes, 15 de noviembre de 2021

LOS CULPABLES

 

                                                         Foto: Amartya Sen. Wikipedia

EL HOMBRE NO PUEDE SALTAR FUERA DE SU SOMBRA. Proverbio árabe

Parece ser que ciertas circunstancias, hechos históricos, nombres o frases suelen influir anímicamente en los ciudadanos y es por ello que, por ejemplo, existe una frase en Ecuador que siempre sale a colación por parte de ciertos políticos o periodistas cuando el país se encuentra en sus horas más bajas, políticamente hablando, y que se atribuye a una santa, Marianita de Jesús quien, supuestamente, había dicho que “Al Ecuador no lo acabarán los terremotos ni las catástrofes, sino los malos gobiernos”, creando una suerte de maleficio al país y del que, al parecer, no logramos desprendernos por lo que más bien, les ha venido de perlas a los que se han feriado el país a lo largo de décadas de su vida republicana.

Por otro lado, han transcurrido más de 500 años de la conquista de América por parte de los españoles y, aquel acontecimiento, sigue siendo otra de las causas de todas nuestras desgracias que no desaprovechamos para echarle en cara a cuanto español osa por pisar nuestras tierras siendo que ellos, no tienen nada que ver con lo que han hecho nuestros tataratarabuelos con nuestros propios países. Y como si ello no hubiese sido suficiente, a mediados del siglo pasado perdimos una guerra frente al Perú y ¿adivinen quien se convirtió en el otro culpable de nuestros males? ¡pues Perú y los peruanos! Menos mal que en los 90’ se solucionó de alguna manera ese problema que nos dejó huérfanos de culpables hasta que apareció Rafael Correa que, por lo que veo, su culpabilidad durará algunas décadas hasta que aparezca otro a quien descargar todas nuestras frustraciones sin asumir nunca que los únicos culpables de todo lo que nos pasa, somos nosotros mismos.

Afortunadamente existen serios estudios y estudiosos que corroboran que la causa de todos los males en ciertos países, no suelen ser ni un nombre, ni un país, ni una frase sino, más bien, la falta de democracia.

Y para explicar mejor aquello, el Nobel de Economía y recientemente galardonado con el Princesa de Asturias 2021 de Ciencias Sociales, Amartya Sen, contribuyó a crear el IDH (Índice de Desarrollo Humano) del cual se basa la ONU, para medir el grado de desarrollo de un país ya que se lo hacía en base a su Producto Interno Bruto, es decir, a las características de propiedad, medios y posición de ingreso reemplazándola por otras que tienen que ver con la vida humana y la libertad de su gente, es decir, computando la esperanza de vida, el ingreso per cápita y el nivel educativo con el enfoque de las capacidades para tratar la desigualdad.

Amartya Sen, de origen Bengalí y residente en Inglaterra, recuerda que de niño fue testigo de una feroz hambruna que mató entre dos y tres millones de personas en su país y que, constató, que los que murieron fueron los que menos tenían, especialmente agricultores y, que los que más tenían, en cambio, vivieron indiferentes a este drama, lo que le causó tremendo impacto y le llevó a estudiar estos fenómenos a lo largo de su vida, llegando a la conclusión que no es suficiente tener mucho dinero sino no tienes buenas escuelas, buenos servicios de salud, espacios públicos para socializar, museos para disfrutar del arte o, lo que es lo más importante, la oportunidad para desarrollarse como persona y como profesional, accediendo a los medios adecuados para ello. Sin todo ello, se vive en un país sin democracia, sin desarrollo y su gente, simplemente, no es feliz.

Un buen ejemplo de ello es el que puso con el caso de China que es próspera, pero sin libertades individuales.

Por lo mismo, no tendría sentido lo sucedido con los recientes paros, por ejemplo, que hubo gente que decía que no los apoya porque tiene que trabajar, que si no trabaja no come y que no sale adelante el país, ya que esa falta de apoyo no solamente es un gesto insolidario a todas luces, sino que refleja un desconocimiento total de esa premisa que pregona Amartya Sen, ya que existe gente que por esa falta de democracia no tiene derechos, se ha quedado sin trabajo o no puede desarrollar sus capacidades o talentos, lo que influye en el sistema que acaba salpicando a todos, como se puede comprobar con la cantidad de problemas que asolan al país en estos momentos, entre ellos, con la justicia y las cárceles.

Es por ello, entonces, que debemos asumir juntos nuestra responsabilidad y que empecemos como ciudadanos a trabajar conjuntamente para llevar las riendas de nuestro país y nuestro futuro dirigiendolo hacia una real democracia que brinde una verdadera calidad de vida para todos, sin excepción.

No hay comentarios: