martes, 23 de octubre de 2018

LOS JARDINES, otra forma de arte


Foto: Jardín Helen Dillon

Es increíble la categoría de arte que ha alcanzado la elaboración de paisajes y jardines tanto que, reconocidos jardineros se cotizan por miles de euros alrededor del mundo para elaborar jardines privados, institucionales o públicos.

Y es que las plantas y las flores, al menos en Europa y concretamente en España, se constituyen en el principal elemento decorativo de una casa en particular o de una ciudad y no solamente ello, sino que se constituyen en un estilo de vida, al ser una forma de comunicación directa con la naturaleza con los indudables beneficios que ello, reporta tanto al individuo como a la comunidad. No en vano España, tiene una alta tradición de jardines que, felizmente se mantiene hasta hoy y que empezó con una jardinería influenciada por la cultura romana, la conocida como “Jardinería italiana” cuya máxima expresión, se pudo comprobar en los restos de Pompeya donde ya se aprecian los jardines domésticos, acompañados muchas de las veces, de piletas, esculturas o pérgolas.

El aporte musulmán también tiene su máxima expresión, no solamente en España con los jardines de la Alhambra sino también en Sicilia, Italia, los mismos que simbolizan la unión de occidente con oriente y que fueron también el germen de los jardines europeos.

Durante la edad media desaparecen los jardines y solamente se construyen en los conventos y monasterios acompañando a las huertas. Son los llamados “Hortus” que, menos mal, se los ha llegado a conocer y a apreciar gracias a las pinturas de la época.

En el renacimiento en cambio, vuelven a cobrar auge creándose jardines especializados como los “Jardines botánicos” donde se recopilan plantas de todo tipo y especies traídas de todo el mundo, de manera particular, las medicinales. Carlos III considerado el mejor alcalde que ha tenido Madrid, siguiendo los preceptos de la Ilustración se preocupó de crear jardines, avenidas arboladas, plazas y parques a lo largo y ancho de la ciudad siguiendo la moda de lo que se hacía en Francia y otros países europeos.

El clima de España a diferencia del inglés, que es muy variable, ha dado origen también a los jardines cerrados o patios tan coloridos y vistosos como en Sevilla o Córdoba, donde se combina en muchos, el paisajismo, los bancos, árboles que dan sombra y las fuentes.

La nobleza, por su parte, ha competido entre ella construyendo jardines espectaculares en sus palacios como los legados en los Jardines de Versalles o de Aranjuez.

Los jardines han despertado también fascinación entre los pintores como Sorolla que, incluso, hizo una réplica de los jardines de la Alhambra en su propia residencia. Monet, Renoir y particularmente Rusiñol (Barcelona 1861-Aranjuez-1931) se dedicaron a plasmarlos en sus lienzos especialmente, éste último, que se destacó por pintar exteriores y jardines retratándoles en toda su belleza y esplendor especialmente de Granada, Córdoba, Madrid, Aranjuez y Barcelona, tratando -según él- no de copiarlos sino de captar su alma.

Foto. Jardín en la casa de Sorolla

Ya en la actualidad, existen muchos jardineros-paisajistas con ganada fama tal es el caso del español Fernando Caruncho, quien ha construido jardines por muchos países y se le conoce por plasmar en sus obras, su filosofía de la vida al considerar que el jardín, es la primera vivienda del hombre y creando para ello, jardines generalmente de estilo mediterráneo. Caruncho considera, además, que el jardín es la consecuencia intelectual de un trabajo sensitivo y que, por ello, llega a todo el mundo.
También son famosas las irlandesas Mary Reynolds quien combina elementos mitológicos con las plantas y Helen Dillon que, al ser la vegetación irlandesa tan frondosa y con mucha humedad durante todo el año, construye jardines donde pone en evidencia esas características mediante explosiones de colores y de flores.

Foto. Paisaje Fernando Caruncho. Fuente:Wikypedia

Otro jardinero famoso es Patrick Blanc quien es el creador de los jardines verticales, siendo el más conocido el de Caixa Fórum y, por último, Piet Oudolf paisajista holandés que, sinceramente es el que más me gusta ya que su jardinería conocida como “Nuevo Naturalismo”, contiene jardines con plantas perennes que se mantienen todo el año y que requieren poco mantenimiento ya que son resistentes a la sequía y que, cuando se descomponen en determinadas estaciones del año, son también parte del diseño del jardín por los matices y texturas que provocan.
Foto: Jardín de Piet Oudolf

Los jardines, indudablemente, generan calidad de vida y por ello, es necesario que cuando se construyan nuevas urbanizaciones o se los rehabiliten, se los haga recuperando las zonas donde se han talado árboles e integrando espacios públicos con naturaleza ya que no se trata solamente de sentirse bien en la casa en que se vive, sino también con el entorno que les rodea, el mismo que les permitiría despejar la mente, respirar aire puro y socializar con los vecinos. Se debe también profesionalizar la jardinería, con gente preparada para ello que, muchas de las veces, busca trabajo en ello y no lo encuentra y que, al contrario, gente que no lo es, ocupa su espacio provocando ausencia de parques o si los hay, son tristes, con basura y sin un adecuado mantenimiento, evidenciando, además, que los ciudadanos no son parte del proceso urbanístico.

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