"Al
final del camino me dirán: ¿has vivido? ¿Haz amado? Y yo, sin decir nada,
abriré el corazón lleno de nombres". Mons.
Pedro Casaldáliga
Hoy voy a comentar nuevamente de un tema que me interesa mucho:
de cine. Y concretamente, de la película “Hermano Sol, Hermana Luna”.
La vi por primera vez cuando apenas era una adolescente de unos 13
o 14 años, atendiendo a una invitación que nos hicieron a un grupo de alumnas
del colegio donde estudiaba. Y verla, provocó una gran conmoción en mi vida no
solamente por la belleza estética de la película, llevaba a cabo bajo la magistral
puesta en escena por parte del afamado director Franco Zeffirelli, quien
ambientó la ciudad medieval italiana de San Gimignano como si fuera Asís,
para lo cual contó no solamente con excelentes actores, sino también con una
impresionante fotografía, una conmovedora música compuesta por Donovan y un
riquísimo diseño de vestuario.
Decía que provocó una conmoción en mi vida, porque sufrí una
verdadera conversión cristiana, pese a que me consideraba católica y que en mi
familia prevalecían valores cristianos, desde quien sabe cuántas generaciones
anteriores.
Y a partir de aquel momento y al no poder volverla a ver en
el cine, comencé a profundizar aún más en la vida de Francisco de Asís (1182-1226), a través de varios libros y folletos. En ellos, pude entender mejor el
significado de varias escenas y de los diálogos de la misma. Por ejemplo, que
el papa Inocencio III magistralmente interpretado por Alex Guinnes, había
tenido un sueño la noche anterior a recibir a Francisco, donde observaba como
un hombrecillo vestido en harapos sostenía una iglesia que se iba cayendo hacia
un lado, lo que él inmediatamente interpretó como lo que Francisco
representaría para esa Iglesia descarriada, a partir de entonces, algo que también
se me rebeló particularmente, cuando comprendí que no era casualidad que el
actual papa Francisco, haya elegido su nombre en un momento en que nuestra
iglesia católica, también atravesaba una de las peores crisis que se recuerdan
en los últimos tiempos.
Con los años, pude volverla a ver mediante el sistema VHS
aunque en muy mala calidad ya que apenas se la podía apreciar de tan regrabada
que estaba. Por fin, cuando llegué a España y se comenzaron a digitalizar las
películas, pude adquirir una en DVD aunque en un precio prohibitivo. Pero no me
importó, porque a partir de allí, la he vuelto a ver repetidas veces,
especialmente cuando siento la necesidad personal o espiritual de hacerlo.
Actualmente y con la abundante información existente a
través de internet, me interesé por saber ya varios aspectos técnicos de la
misma, particularmente en qué año se rodó, si estuvo nominada al Oscar, quiénes
fueron sus intérpretes y como son sus aspectos físicos en la actualidad. Lo
típico. Así fue como me enteré que la película fue grabada en el año 1972 y que
estuvo solamente nominada a mejor dirección artística sin ganarla, también que los
dos actores protagonistas fueron escogidos pensando en que tenían que ser desconocidos,
para lograr un mayor impacto en el espectador al ver rostros frescos en el cine
y que del actor que interpreta a Francisco, Graham Faulkner poco se sabe,
apenas unas fotos del estreno de la película y que luego de grabarla hizo unas
cuantas más, para dedicarse posteriormente a negocios particulares y de esta
manera, mantener a su familia. Actualmente deberá tener 69 años, es decir casi
un anciano. De la actriz que interpreta a Clara, Judi Bowker, que siguió
dedicándose a la actuación, pero con pocos éxitos y sí existen imágenes de ella,
tanto de joven como en la madurez, donde se puede apreciar todavía ese rostro
angelical que debió enamorar a toda su época.
Navegando otro poco más corroboro ya, que existe poca
información de la película y solamente encuentro una lista que habla de las
peores películas del cine, colocándola injustamente a Hermano Sol Hermana Luna
en ella, con el pretexto que los diálogos son cortos e incomprensibles. Nada
más en desacuerdo.
Para aquellos que como yo, nos consideramos católicos, el
guión y los diálogos del que participó en su construcción el mismísimo Zeffirelli,
son de una gran riqueza bíblica e histórica, sin contar que las escenas son
metáforas de las mismas, como por ejemplo del sueño de Inocencio III mencionado
anteriormente, cuando Francisco reconstruye con sus propias manos la iglesia de
San Damián perdida en los hermosos valles de la actual Le Marche en la Toscana,
o de la escena donde prácticamente se juega la vida por tomar entre sus manos a
una insignificante alondra en los tejados de su casa, como símbolo de su descubrimiento del
verdadero sentido de la vida.
En fin, la película para mí es toda una obra de arte, que
luego de analizarlo bien y de buscarlo incansablemente, prefiero no saber cómo
luce actualmente Graham Faulkner. Prefiero recordarlo cuando, como metáfora de
su desprendimiento de las posesiones materiales del mundo, se desnuda y escoge
a Dios como su verdadero y único padre a quien en su nombre, dedicará el resto
de su vida para vivir en la más grande pobreza. Desnudo como hombre, como la gran obra de
Dios, en todo su esplendor de juventud y de belleza, con toda la inteligencia y
la libertad para escoger lo que mejor le parezca para su vida, como solo un
Padre que ama a un hijo, puede permitírselo.
Es decir, como lo hace Dios con nosotros.




6 comentarios:
MUY BUEN TEXTO GRACIAS
Gracias. Muy amable
Excelente... es mi película favorita, también la vi por primera vez en mi adolescencia, creo que a los 17 años.. me la hizo ver mi papa, que la tenia en su colección en vhs.. ahora la tengo yo en mi colección, a esa misma en vhs, pero también la hice pasar a dvd... y también sentí una conmoción y conversión, y conocí mas de la fe católica y para mi es una película sumamente especial e importante en mi vida.. Amo esta película...
Gracias por tu comentario. A mí también me pasó lo mismo
Graciaaaas!!!....yo también, la vi en el 73 en Buenos Aires, tenía 20 años!!!...me conmovió profundamente...tiene una música y una fotografía, que son una belleza!!!... mucho impacto visual, los protagonistas son hermosos!!!....los paisajes, los campos florecidos, la recreación de la época!!!.......También me pasó, que yo estaba emocionadísima, y sin embargo, no fue muy exitosa!!!....Además vi el desnudo mas bello, y más puro, de toda la historia del cine!!!...Nunca más, volví a verla!!!..todo esto, es lo que recuerdo de esos tiempos. Y en cuanto a lo religioso, está muy respetado, en todo sentido, y también conocí a uno de los más grandes Santos de la Iglesia Católica!!!
Igualmente. Es bonito saber que está película ha despertado emociones parecidas. Es una joya escondida.
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