domingo, 18 de septiembre de 2022

VESTUARIO DE CINE

"La felicidad se escribe en blanco". Kathleen Jamie 


Inmersa como estoy con el tema de las películas a través de este blog, me es inevitable no asociarlo al de la moda, que también me apasiona.

Para ello, existe la figura del Diseñador de Vestuario en los créditos de las películas y forma parte de la lista de candidatos a los diversos premios que se entregan alrededor del mundo, lo que indica la importancia de es esta rama del arte ya que, para contar una historia de la Revolución Francesa, por ejemplo, tiene que ser con la ropa de aquel entonces, es decir, con los trajes de la nobleza francesa y del pueblo llano del siglo XVIII.

Tal es la importancia del diseñador de vestuario que existen empresas y diseñadores que se dedican exclusivamente a ello y algunos se encuentran dentro de España, solicitados de manera especial para trajes de época o de teatro, como el caso de la ya fallecida Ivone Blake o Paco Delgado.

En lo personal, prefiero las adaptaciones de vestuario del siglo pasado y actual, que son trajes que influyen en la moda de la sociedad y son una ventana para dar a conocer a diseñadores emergentes, también.

A continuación, una pequeña y limitada lista de los trajes que más me han gustado y que considero, causaron furor entre los cinéfilos.

1.- TAXI DRIVER


El vestido de Cybill Sheperd, con diseño inspirado de Diane Von Fustenberg. Vestido que en aquella década de los 70’, imitaron muchas mujeres alrededor del mundo.


2.- SEXO EN NUEVAYORK


Ningún vestido de novia ha sido tan famoso, luego del de Diana de Gales en su matrimonio con el príncipe Carlos, que el de Sarah Jessica Parker para la película “Sexo en Nueva York”, diseñado por Vivienne Westwood. Sobran los comentarios.


3.- GIGOLÓ AMERICANO


Los trajes de Richard Gere, perfectamente combinados, diseñados por un joven Georgio Armani, lanzó al estrellato a ambos en dicha película.


4.- DESAYUNO CON DIAMANTES


Con Audrey Hepburn vistiendo el icónico traje negro de Givenchy y mirando el escaparate de la joyería Tiffany en París, es la imagen para la posteridad. La actriz era un ícono de estilo en la mayoría de sus películas que, al igual que en Sabrina, destila glamour y elegancia con trajes mayormente diseñados ppor este diseñador. Por algo era su musa.


5.- PRETTY WOMAN


El vestuario de Julia Roberts en esta película que, pese a haber sido rodada en 1990, no ha perdido actualidad. Destacan su vestido marrón de lunares blancos que ha sido versionado en decenas de formas, para deleite de quienes quieren lucir elegantes como ella.

 

6.- EL DIABLO SE VISTE DE PRADA


Tuvieron que pasar 16 años para que la moda sea otra vez protagonista a través de una joven, Anne Hathaway, en el Diablo se viste de Prada, donde se destacan diseños de Chanel para la protagonista.


7.- ANNIE HALL


Diane Keaton llevó el vestuario diseñado por Ralph Lauren para esta película de Woody Allen y que ha marcado tendencia hasta nuestros días, ya que convirtió a Diane, en todo un icono de la moda, predominando un estilo masculino y ecléctico donde nunca faltan los sombreros y los gorros, sello de identidad de la actriz.

 

8.- AMELIE


La entrañable Ámelie, protagonizada por Audrey Tautou, conquistó nuestros corazones no solamente por protagonizar una original historia de amor, -donde París también es protagonista- sino también por ser modelo de un vestuario que sugiere ropa usada de segunda mano con sus locas combinaciones, así como también, por el tamaño un poco excesivo para la talla de Ámelie, destacándose un estilo vintage que, sin embargo, fueron creados por la diseñadora de vestuario Madeleine Fontaine. A partir de allí, mucha gente y diseñadores copiaron ese estilo.


9.- PELÍCULAS DE ALFRED HITCHCOK



En la mayoría de sus películas el vestuario también es un protagonista. Destacan los trajes llevados por los actores Cary Grant, Grace Kelly, James Steward, Tippi Hedren, Janet Leigh, entre otros. Quiero destacar la elegancia sin par de Cary Grant a quien ya se le considera el hombre mejor vestido del siglo XX y de Grace Kelly que hacían suspirar a sus fans de los años 50’, principalmente.


10.- DOWTON ABBEY


He querido incluir en esta lista una serie y película que me ha encantado por el vestuario adaptado a los años 20’ y cuya responsable es la diseñadora Anna Robbins, cuya biografía es difícil de encontrar en español. Son trajes preciosos, inclusive, los de la servidumbre que sugieren una época de esplendor, pero también de decadencia.

lunes, 22 de agosto de 2022

TURISMO GASTRONÓMICO

 


"Enamorarse es amar las coincidencias; amar es enamorarse de las diferencias". Jorge Bucay

Ecuador vive uno de los momentos más raros y tristes de su historia, con la delincuencia a niveles nunca vistos, el desempleo, la inseguridad y el pesimismo presente en los rostros de la mayoría de sus ciudadanos. Ante la inseguridad, particularmente, el clamor compresible de la gente que ha llegado a pedir que se vuelva a los años de balas e irrespeto a los derechos de las personas, creyendo que, eliminando gente o encarcelándolos, el país volverá por la senda del desarrollo. Pero yo, siempre que puedo, invito a reflexionar sobre ese pedido sugiriendo que solamente cumpliendo las leyes y la constitución, se puede dar el castigo que se merece a los delincuentes y se puede poner en orden el país.

Aún así, por otro lado, también invito a que reflexionen del porqué  muchos ecuatorianos son solicitados y son buenos trabajadores en otros países, y la respuesta es, claro está, en el TRABAJO DIGNO.

Es decir, el trabajo por el que reciben un salario digno, por el que son afiliados a la seguridad social, por el que tienen derecho a sus vacaciones, a una indemnización, a una segura jubilación, por el que se sienten productivos y realizados como personas, de tal manera que, no es solución tirar a matar, sino más bien, crear condiciones para fomentar el empleo, para crear un ambiente para la inversión y para la creación de empresas y microempresas.

Y luego de visitar algunos países y buscar un lugar donde comer, constato que muchos de ellos -los más turísticos y famosos- tienen poco que ofrecer en ese aspecto y de ese poco, muy caro. Es por ello, es que pienso en la falta de interés por parte de las autoridades en fomentar el empleo desde el turismo gastronómico, por ejemplo, ya que el Ecuador goza de una riquísima cultura culinaria, con platos laboriosamente preparados, pero muy sabrosos y únicos en el mundo, lo que generaría empleo de calidad y una deliciosa alternativa no solamente para los turistas extranjeros, sino también, para los nacionales. Pero parece que a nadie o a pocos les interesa, puesto que, por lo que se ve, toca preguntar donde hay un lugar seguro y cómodo en precios para comer, porque aventurarse puede significar algunos días en el hospital o con los bolsillos resentidos.

En mi experiencia personal, es triste constatar que en Londres, es famoso solamente el chips and fish; en Viena, el lomo de cerdo rebozado con una rodaja de limón, plato estrella que ofrecen los grandes restaurantes a precios prohibitivos; o, en el caso de Italia, las pizzas o la pasta. Lógicamente, ya entran dudas en cuanto a consumir algún tipo de carne porque en España, indudablemente, lo encontramos de gran calidad y a buenos precios, debido a que han sabido aprovechar esa tradición culinaria, llegando a ser mundialmente conocida por su gastronomía, potenciada con grandes y prestigiosos chefs que hacen que sea una de sus principales fuentes de ingreso y de creación de empleo.

Así mismo, está comprobado que normatizando y regulando el funcionamiento de los lugares de expendio de estos productos, es como se garantiza la calidad y la variedad, ya que fomenta la competitividad y la creatividad. La competencia desleal, con grandes franquicias y restaurantes lujosamente decorados, eleva los precios y permite que acudan solo privilegiados, mientras que, con asesoramiento y ayudas por parte del estado también para el pequeño empresario, permite que pueda ofrecer un producto no solamente sabroso, sino también en condiciones aceptables, con garantía sanitaria y, lo que es más importante, lograr un salario digno que le permita sentirse útil y no recurrir a la delincuencia para sobrevivir.

Esperemos que, esta lógica, pero indudablemente productiva sugerencia, sea tomada en cuenta, ya que para los expatriados, es desesperante recibir solamente noticias tristes de parte del Ecuador donde tenemos familiares y amigos.

domingo, 3 de julio de 2022

LOS INDÍGENAS DEL ECUADOR

 


"HAY GENTE QUE NO TIENE TIEMPO PARA NADA... MÁS QUE PARA SÍ MISMOS." P. Juanito Caballero

Recientemente, concluyó un lamentable, pero justo paro de actividades en Ecuador, el mismo que se prolongó a lo largo de varias semanas y teniendo como protagonistas principales, al presidente de la República y al colectivo indígena, este último, en su lucha por el respeto a los derechos ciudadanos y laborales de todos los ecuatorianos.

Lamentablemente, también, fue la ocasión propicia para exacerbar sentimientos racistas contra “los indígenas”, como suele llamárselos, como si fuesen una especie ajena al país, desconectada, que vive en otro mundo, cuando son los únicos que casi siempre y gracias a su capacidad organizativa, suelen expresarse de forma masiva contra los gobiernos que no cumplen con la labor encomendada.

Hasta cierto punto, puede que tenga razón el resto del país en eso que están desconectados del resto del país, puesto que “los indígenas”, son los que mayormente se dedican a las labores agrícolas en sus pequeñas huertas llamadas “llactas”, donde siembran con técnicas ancestrales, pequeñas cantidades de productos agrícolas que, a más de servirles como sustento alimenticio diario, lo que les sobra, los mal venden en los mercados a precios irrisorios, muchas de las veces, luego de ser regateados hasta el cansancio, cosa que no sucede con los grandes y modernos supermercados donde la gente acepta altos precios sin ser cuestionados ni en la cantidad, ni en la calidad, ni en los precios al no tener competencia.

Como decía, son poseedores de pequeñas huertas donde aplican técnicas heredadas por siglos, ya que no ha llegado aún la tecnología, pese a ser promesa de campaña de muchos candidatos a todo -desde que tengo uso de razón- por lo que siguen utilizando herramientas rústicas además de sus propias manos o con la ayuda de famélicos animales, expuestos al abigeato que, muchas de las veces, prefieren dormir con ellos dentro de sus viviendas, por temor a que se los roben.

Es por ello que esta población, mayormente rural, es mucho más pobre que la urbana, llegando este índice al doble, es decir, un 28% entre los primeros frente a un 14% en los segundos; así mismo, estos valores han aumentado por causa de la pandemia de un 35% en el 2014 a un 45% , según datos proporcionados por el periodista Vicente Albornoz en el diario El Comercio de hoy. Además, el grupo indígena presenta signos de extrema pobreza en comparación a los montubios de la costa, con 45,1% frente al 19,5%.  De los datos de los latifundistas poco o nada se sabe, solamente que suelen acompañar a los gobernantes de turno en sus viajes internacionales, como "embajadores representantes de la empresa" para “mejorar las relaciones comerciales” entre el Ecuador y el país de visita.

Por ello, no es raro que durante esos días del paro, se haya manifestado ese racismo al grueso de este colectivo, ya que ser “indígena” es sinónimo de ser pobre y apestoso, y es una lástima que sea así, no solamente por la evidente aporofobia por parte de los llamados mestizos que, dicho sea de paso, conserva -según estudios respetables- un 65% de genes indígenas, sino porque por estos lares -me refiero a Europa- la agricultura es una de las principales fuentes de ingresos de los países, donde empresarios reciben las ayudas y los asesoramientos adecuados para montar plantaciones agrícolas que les permite vivir decentemente, así como dar trabajo y producir excelentes productos para el comedor nacional e internacional.

Y esta es la situación real del agro ecuatoriano y del que las familias ecuatorianas se alimentan... Por ello, ya va siendo hora que se tome en serio a este grupo de ecuatorianos que ponen cuerpo y alma en la lucha por la defensa de los derechos de todos los ecuatorianos para se les permita, al menos, trabajar con dignidad en unas labores que significarían el progreso y desarrollo del país, especialmente, para cuando se acabe el petróleo dentro de pocos años.

domingo, 19 de junio de 2022

TODO LO QUE QUISIMOS SER de Jessica Jiménez





"Somos nuestra memoria". Alberto Borges

Había visto documentales y leído varios reportajes acerca de la migración española hacia América y Europa durante los siglos XIX y XX y, de manera particular, durante la Guerra Civil Española y la posguerra, descubriendo que tenían en común, el hecho que había gente que no tenía recuerdos o evidencias físicas de sus familiares o conocidos, los mismos que habían salido del país en condiciones evidentemente extremas.

Por tal motivo, ante la falta de imágenes o documentos que reflejen de alguna manera las razones de su salida, sus itinerarios o las condiciones en que vivieron luego en sus países de acogida, decidieron crear asociaciones para recopilar toda esa información y, principalmente, para que “no se pierda la memoria”.

Y fue esta la razón que me llevó a escribir este libro al ser además afectada y protagonista en primera persona de un proceso migratorio desde Ecuador hacia España, durante su época más difícil que fue desde el año 1997 hasta el 2001 y, también, porque percibí que era necesario exponer esta parte dolorosa de nuestra historia, pero desde un punto de vista novelístico, ya que la información estadística y social, en cambio, goza de abundante información gracias a la preocupación de los respectivos gobiernos de ambos países.

TODO LO QUE QUISIMOS SER, entonces, quiere preservar la memoria con una novela que no habla de hechos reales, pero sí que está inspirada en ellos, con historias que pueden ser la de una madre, la de un sobrino o la de algún amigo, ya que se sitúan no solamente dentro del contexto del drama de la migración sino, también de la vida misma.

Una pequeña sinopsis del mismo, en la página TODO LO QUE QUISIMOS SER de este blog.

Espero sea del agrado de todos y se lo puede encontrar en las principales librerías, en las plataformas digitales como Amazon o a través de este link:

sábado, 18 de junio de 2022

UN MUNDO SIN AMOR de Jessica Jiménez



“No hay barrera ni cerradura ni cerrojo que pueda imponer la libertad de mi mente”. Virginia Woolf

Luego de la publicación de mi primer libro TODO LO QUISIMOS SER en 2019, tengo el inmenso placer de presentar a mis amables lectores la segunda parte de lo que ya, se está convirtiendo en una trilogía sobre la sociedad ecuatoriana: UN MUNDO SIN AMOR, que cuenta la historia de una mujer, Natalia Echeverría, en la búsqueda de sus raíces, para lo cual se va enfrentando día a día a todos los escollos que se le presenta en la vida y descubriendo que, pese a todo, se puede sobrevivir.

Una pequeña sinopsis del libro se lo puede encontar en la página UN MUNDO SIN AMOR de este blog. 

Se lo puede obtener tanto en formato físico, como digital en AMAZON:

Amazon.com: UN MUNDO SIN AMOR (Spanish Edition) eBook : Jiménez, Jessica: Books

viernes, 17 de junio de 2022

EL CANDIDATO IDEAL A PRESIDENTE

 

                                           Fotos: Fundación Sistema

"Necesitamos creer algo para sentir que tenemos la razón". Anónimo

Existe una constante en las últimas décadas en Ecuador y me parece también que en el resto de Latinoamérica que, por causa de haber votado para presidente de gobierno al protagonista de un gracioso TikTok, en la que decía unas frases inconexas mientras bailaba con unos zapatos rojos; o a un desconocido que quedó en un respetable lugar en las últimas elecciones, ya que se hizo popular en la misma red social, por enésima vez, la ciudadanía ha tenido que salir a las calles para pedir rectificaciones al gobierno, así como responsabilidades a los políticos de turno con las lamentables consecuencias de más división, pérdidas económicas, daños materiales y hasta problemas de depresión entre los ciudadanos.

Sin embargo, en medio de todo ello, surgen voces que sugieren futuros presidentes a ciudadanos que han tenido la valentía de recoger firmas para pedir cuentas al gobierno o a personas que lideran con éxito las protestas, como si ello fuese suficiente para ser presidente de un país que, para más INRI, vive una de las peores crisis de lo que se tiene recuerdos, en todos sus sentidos.

Ante ello, osé en opinar en el sentido que no se puede seguir con esa dinámica, eligiendo personajes tipo Mesías que aparecen cada vez de la nada y que, luego de la euforia inicial, no dan la talla, recibiendo por tal opinión, respuestas y críticas sarcásticas al sugerir que deberían ser personas con formación política, es decir, que empiecen desde las bases, desde abajo, informándose, preparándose, destacándose, proponiendo y sometiéndose a elecciones primarias donde los militantes confíen sus votos en el mejor, para luego proceder a candidatizarle.

Esta situación, entonces, me ha dejado desolada por dos razones:

1.- Porque la gente no está preparada para vivir una verdadera democracia. Es más, ni siquiera tienen la mínima idea de cómo funciona y no los culpo, el sistema educativo no está para ello y peor aún, los medios de comunicación; y

2.- Porque tampoco está preparada para un debate. Nadie aporta o refuta sus desacuerdos con serios argumentos y persiste la cháchara, la mofa y la ironía malentendida. Todo con tal de defender su supuesta verdad, muchas de las veces, llevada por la emoción del momento.

Ante ello, solo me queda hacer algo que me he negado siempre hacerlo, ya que he creído en la capacidad de la gente de tomar adecuadamente sus propias decisiones, es decir, pedir que Dios ilumine al país, porque solo un milagro lo salvará.

 

sábado, 23 de abril de 2022

"EMPLATAR" CON SALUD Y CALIDAD

 





"Quien da primero, da dos veces" Anónimo

Existe una constante en la gastronomía ecuatoriana que, al parecer, se repite también en el resto de países latinoamericanos y que no es, sino, hacer “emplatados” sobre cargados que muchas de las veces no tienen sentido y, lo que es peor, hasta pueden ser contraproducentes para la salud.

Sería por esa mal habida fama de que al ecuatoriano le gusta comer abundantemente cosa que, en un principio, es hasta cierto punto verdad y prueba de ello es el alto índice de obesidad – más del 60%- entre la población y agudizada durante la pandemia, lo que desencadena en altos índices de enfermedades derivadas de este problema como son las cardiovasculares, diabetes, hipertensión, caries y hasta problemas psicológicos. Paradójicamente, existe también un problema de desnutrición derivada de la pobreza, así como también de los malos hábitos, ya que una persona puede ser gorda por el exceso de comida basura como por la falta de nutrientes en su alimentación.

Y esto me produce una enorme desazón puesto que, Ecuador es rico en productos agrícolas y ganaderos con verduras, hortalizas, cereales y frutas de todo tipo, así como también, variedad de aves, cerdos u ovejas, los mismos que son producidos en su mayoría, por pequeños empresarios que normalmente no suelen utilizar sustancias químicas, principalmente, por su alto costo convirtiéndolos necesariamente, en productos ecológicos.

Debe ser por eso de la abundancia, también, que los emplatados resultan además de desagradables visualmente, redundantes, como aquel plato que contiene el maíz en todas sus variedades ya sea en forma de canguil, tostado y mote y, como si ello no fuese suficiente para provocar una bomba indigestiva, se le agrega una empanada de harina con el objeto, quizás, de darle vistosidad o sensación de cantidad a dicho guiso.

Pero, probablemente el que se lleva el premio de este absurdo, es el llamado “Bandera” que no sé a quién se le ocurrió porque es una verdadera mezcolanza de productos que van desde los mariscos, hasta las carnes y vísceras de ternera, este último conocido como “Guatita”, lógicamente rematado con una cerveza, una cola y una ensalada de cebollas con tomate, como si no existiera una gran variedad de verduras con las que se pueden hacer infinidad de ensaladas, tantas como la rica tierra de origen volcánico del Ecuador las da.

No es raro, entonces, que exista también una creciente cantidad de enfermos con problemas de cáncer colorrectal debido a las dificultades de digestión así como de la inadecuada preparación con bastantes aliños y hasta malas condiciones higiénicas.

Sería ideal, entonces, que las autoridades competentes como los ministerios de salud y educación, los medios de comunicación, los jefes de cocina con gran influencia hicieran una campaña para promover una adecuada alimentación y preparación para lo cual, se podría tomar como referencia el programa de la Fundación Alicia, promovida por el chef internacionalmente conocido, Ferrán Adriá, que se encarga de investigar productos y procesos culinarios para mejorar la alimentación de las personas. Esta fundación, aparte de compartir información, imparte talleres para cocineros, empresas, restaurantes, a colectivos que requieren alimentación especial como niños o embarazadas, ya que consideran que la comida debe ser equilibrada en sus componentes para tener buena salud.

Esta campaña debería estar dirigida, principalmente, a los cocineros ambulantes y de los mercados ya que, si bien es cierto, existen emplatados armoniosos en cantidad y nutrientes como los “Llapingachos”, el “Hornado” o la cantidad de sopas tradicionales de la sierra y la costa, también necesitan conocer las cantidades de calorías o combinación de productos que debe contener un menú, por ejemplo, brindando variedad y calidad que para ello, como indiqué anteriormente, el Ecuador goza de una envidiable variedad de productos que brinda la naturaleza con los que se podrían hacer los más exquisitos y saludables platos y, por qué no, hasta aliviar la economía de los bolsillos de los ciudadanos que tanta falta hace en estos tristes momentos que vive el país.

 

domingo, 13 de marzo de 2022

COMPENDIO

 Estimados amigos lectores:

Últimamente, debido a mi profesión, se me hace imposible dedicar el tiempo que se merece a este blog. Agradezco a las casi medio millón de entradas que me han permitido compartir mis experiencias y mi forma de pensar sobre diversos aspectos de la sociedad ecuatoriana-española y de temas actuales que he considerado, son de interés general y que no han tenido otro objeto que de contribuir al conocimiento y al mejoramiento de la sociedad, especialmente la ecuatoriana.

He tomado además la decisión de hacer un compendio de los 50 mejores artículos los cuales, se han retirado del blog ya que serán publicados en breve, para aquel que tenga interés de conservarlo, tanto en formato de libro físico o digital.

Ocasionalmente, en cuanto considere algún otro tema de interés general, seguiré publicando pero ya no con la periodicidad de antes.

Mil disculpas y agradecimientos a todos.

sábado, 26 de febrero de 2022

LA INUTILIDAD DE LA ENVIDIA

 



"Ninguna herida es un destino". Boris Cyrulnik

Existe un tema recurrente que ha tomado mucha actualidad debido al auge de las redes sociales y que, al ritmo de las publicaciones con los supuestos éxitos reflejados en los cientos de imágenes que publica la mayoría de las personas en dichas redes, han hecho que florezca LA ENVIDIA. Y, por lo mismo, me es inevitable no recordar una película que en su tiempo, si bien me llamó la atención, no es hasta ahora que me fijo más en el papel de aquel envidioso que se pasó toda la vida poniéndole todas las zancadillas posibles a Mozart, hasta que este último murió sin que haya hecho mella en su vida dichas acciones, ya que ha trascendido en el tiempo y en el lugar, al considerárselo el más grande de los compositores jamás habido en su género en todo el mundo.

En efecto, se trata de AMADEUS.

Me preguntaba: ¿cómo pudo ser posible que este personaje (el envidioso) haya desperdiciado toda su vida en su afán de destruir -sin éxito- a una persona? Difícil encontrar una respuesta a esta interrogante, ya que me parece increíble que algo así suceda, por cuanto, considero que solo se vive una vez y que esa vida se debería, más bien, aprovecharse en hacer cosas constructivas o que nos gusten.

Consecuentemente, la envidia solo destruye al odiador y su, supuesta lucha, siempre será estéril.

En mi caso personal, por ejemplo, no me considero una persona digna de ser envidiada, por cuanto sería demasiado presuntuoso de mi parte creer aquello, aunque no han sido pocas las veces que me han hecho sentir así, pero gracias los valores recibidos de mis padres y al sentido de la vida que tengo, me permiten no darle ninguna atención al tema, peor, que influya algo en mí.

Como decía, será porque jamás escuché decir a mis padres algún comentario de molestia, porque alguien triunfara y lo único, sí, es que nos decían es que uno debe ser responsable con sus actos y con las decisiones que uno tome, por lo que viniendo de una familia fuertemente católica, encomendamos dichos actos a Dios, sin esperar ningún milagro extraordinario y pidiendo más bien, la sabiduría necesaria para tomar las decisiones correctas, sobre todo en los momentos difíciles. Nos ponían ejemplos, además, de gente que, habiendo actuado mal, lo pagaba tarde o temprano, por lo que nos acentuaban el hecho de no hacer mal a nadie para poder enfrentarse a la vida con la conciencia tranquila y con la frente en alto.

Es por ello, también, que me siento incapaz de sentir envidia por otra persona, ya que considero, además, que todas las personas hemos sido dotadas de unas características que nos hacen únicos e irrepetibles, no solamente en el aspecto físico, sino también en el emocional y cognitivo. Por lo mismo, nunca seré la cantante de voz extraordinaria o el arquitecto de creaciones originales que me hubiese gustado ser, incluso, en mi profesión no podré ser el conferenciante o el especialista de éxito, porque se necesita madera para ello, pero sí intento ser la mejor en lo que me he preparado y en lo que me gusta, que cada día es un aprendizaje en mi profesión, así como en la escritura y en la pintura que son mis hobbies, de tal manera que poco tiempo me queda para estar envidiando, peor, estar urdiendo un plan para perjudicarle a una determinada persona.

Me imagino que debe ser terrible para alguien, en determinada etapa de su vida – y más, si es traspasando el umbral de la madurez- que haga un balance de lo hecho y descubrir que no hay nada que haya valido la pena. Pero es allí, precisamente, donde el sentido de la vida que uno tiene, toma protagonismo. Tal vez, para unas personas el sinónimo de éxito o triunfo puede estar en viajar por el mundo o en tener un coche de alta gama o un trabajo en el estado, que no está mal si ello les hace felices, pero, para otros, estaría solamente en reunir a la familia completa en una comida de domingo y compartir fraternalmente risas y bromas o, simplemente, en disfrutar del arte. Personalmente, nada me hace sentir más rica y privilegiada que disfrutar de un museo o del cine de autor, por ejemplo.

También creo que influye el sistema político y social que impera en los países. En las sociedades igualitarias, con mayor calidad de vida, donde el ser pobre se considera puntos para poder acceder a becas, a ayudas para montarse un negocio o para conseguir una vivienda, difícil es que surjan las envidias y los envidiosos. Claro que existe algo de envidia, faltaría más, pero es casi imperceptible y en casos puntuales, generalmente en personas con problemas de baja autoestima o que viven de ayudas. Es por ello, que ha sido mi afán personal el concienciar el acceso a la adecuada información y al buen uso del internet y por lo mismo, este blog, justamente porque he caído en cuenta que, hasta para hacer buen uso del internet, depende del grado de desarrollo de la sociedad en que se vive. El internet es una herramienta poderosa que, bien utilizada, puede ayudar a distintos aspectos de la vida de un país, mientras que, su mal uso, pensando que son solamente las RRSS para socializar, puede hundirlo al recibir información sesgada y manipulada que hace que se retrocedan años de desarrollo alcanzado.

Por último, me gusta una frase que leí por ahí que dice que, el envidioso no es que envidia lo que tienes, sino la luz que desprendes y creo que, más bien, esa luz es la actitud y el positivismo con que se toma las desventajas que se presentan en el camino. 

Es la seguridad en lo que se tiene y en lo que valora.


miércoles, 12 de enero de 2022

VIOLENCIA OBSTÉTRICA

 

                                              Foto: Inatal.org

Solo los locos y los solitarios pueden permitirse el lujo de ser ellos mismos. Los solitarios porque no necesitan complacer a nadie y los locos porque no les importa ser ellos mismos. Charles Bukowski

Ya me parecía un poco extraño cuando, hace poco más de un par de décadas, leía una “promoción” por parte de un conocido hospital privado que ofrecía, además de cesáreas, un precioso ramo de flores, fotos del neonato y su madre, habitación privada con cama para un invitado, todo por una suma económica nada despreciable con el que intentaban dar la imagen de privilegio y de glamur a un proceso que debía ser natural y al que se sumaron varias mujeres con alto poder adquisitivo, del que luego hacían presunción entre sus familiares y amigos.

Valga decir que las cesáreas iban y venían, incluso se las adelantaban con la finalidad de hacerlas coincidir con bodas o cumpleaños, con el consiguiente riesgo que eso conllevaba que, menos mal y, al menos de mi parte, no tuve después ninguna noticia desfavorable al respecto, pero que sí me llamó mucho la atención el alto índice de estas intervenciones quirúrgicas cuando yo, siendo una profesional sanitaria, tenía conocimiento que ello solamente debía darse cuando existía un serio peligro tanto para la madre como para el niño y ese supuesto alto índice de riesgo no era compatible con la buena salud de la mayoría de mujeres al ser, la mayoría, bastantes  jóvenes. Estadísticas que, en tiempos actuales, no han hecho más que agudizarse a tenor de los informes tanto en España como en Ecuador, donde las cesáreas superan lo recomendado por la OMS.

En dicha época, como decía, lo asumí con cierta resignación, total siempre he respetado el criterio del médico que, para ello se ha preparado y sabe de lo que habla y recomienda hasta que, últimamente, se ha tomado conciencia de este asunto a tal punto de considerarlo como parte de la llamada “violencia obstétrica” ya que estas intervenciones, así como también la llamada “episiotomía” (incisión que se hace en el perineo -el tejido entre la abertura vaginal y el ano- durante el parto) más otros tratamientos médicos y psicológicos, están desembocando en serios problemas para la salud de las mujeres -aparte de los lógicos posoperatorios- como crónicas incontinencias urinarias, dolores abdominales permanentes, depresiones, o simplemente, el no poder tener más hijos.

Y me preocupa bastante este fenómeno, particularmente, por el tema del aborto por cuanto existe un apoyo total a este tipo de intervenciones por parte de los pro abortistas, siendo que muchos de ellos proclaman la defensa de la madre naturaleza o de los animales, por ejemplo.

Sin duda, un embarazo no deseado es un hecho dramático del que debemos empatizar, sobre todo, cuando se trata de un embarazo producto de la violación y por lo mismo, creo que no se soluciona eliminando a otro niño sino, más bien, que dicho proceso llegue a término de forma natural por cuando es la forma más antiséptica y menos cruenta que existe. Si el deseo de la madre, respetable, por cierto, es no hacerse cargo del niño por la razón que crea, puede darlo en adopción al existir miles de personas o parejas que desean ser padres y que no lo pueden ser por razones burocráticas, que eso ya es otro asunto.

Los defensores del aborto dirán que es más peligroso para las niñas parir de forma natural y yo les diría que, también lo es la intervención quirúrgica de la cesárea, sin contar con los “curetajes” o “legrados” que son procesos donde se raspa el útero con el objeto de eliminar a trozos al niño que, si no se lo hace adecuadamente, puede provocar peligrosas hemorragias con resultado de muerte. Y más de una niña ha muerto por tal razón.

En conclusión y como decía anteriormente, nada mejor que el parto natural o humanizado eso sí, con acompañamiento en un medio hospitalario o con una partera de gran experiencia, con el objeto que la madre naturaleza haga su parte del que luego, no queden secuelas ni físicas ni psicológicas para la madre y allegados derivados de dicha experiencia.

viernes, 17 de diciembre de 2021

LAS NAVIDADES DE ECUADOR

 


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto nuestra vida se concentra en un instante. Oscar Wilde

A propósito del reciente fallecimiento de mi tío Vinicio y viendo una publicidad navideña por televisión por parte de unos grandes almacenes, donde aparecen unos niños con las orejas de Elfo como si la empresa quisiera borrar cualquier alusión a las navidades cristianas, se me hace inevitable no recordar mis navidades en Ecuador.

No me parecería raro entonces -conociendo como eran- que mi padre y mi tío Vinicio junto con nuestras madres se pusieran de acuerdo para brindarnos desde nuestra más tierna infancia, un ambiente de unidad familiar y de tradiciones culturales, de tal manera que dichas épocas se hicieran inolvidables para nosotros lo que, al parecer, surtió efecto por cuanto las navidades se han convertido en una fiesta entrañable para mí y que, por lo que he sabido, también lo son para mis hermanos y mis primos.

Y cómo no lo iban a ser ya que, para empezar, luego de la resaca de las fiestas de Quito a principios de diciembre, el día 16 solíamos empezar la Novena del Niño para lo cual, cada familia incluida también la de mi tío Pedro, debía brindar su casa para celebrarlo y donde necesariamente debía haber un pesebre o un “nacimiento” como lo llamábamos, seguramente por su raíz proveniente de la palabra “Navidad” o “Natividad”, la misma que solía estar primorosamente elaborada y adornada con un luminoso árbol de Navidad; y como si aquello no fuera suficiente, se colocaba en un tiestito de barro un poco de carbón con unos cristales de incienso haciendo que el ambiente tenga un delicioso y cálido aroma.

Terminado el día correspondiente de la novena en la que se nos hacían sentar a los niños alrededor del pesebre, cantábamos villancicos tradicionales acompañando a los vinilos de antaño de los Pibes Trujillo para, al finalizar la jornada compartir una deliciosa merienda a cargo de los anfitriones de turno.

El día más esperado, es decir el 24, en cambio, lo celebrábamos unas veces juntos y otras, en cada hogar para lo cual, luego de acabada la cena y retirarnos a dormir, a la mañana siguiente, mis padres nos hacían creer que los Reyes Magos o el Niño Dios habían entrado en la casa y que nos habían dejado los regalos al pie del árbol de navidad, mientras varias macetas de plantas que habían sido removidas de las ventanas yacían desperdigadas a lo largo de toda la estancia provocando, al menos en mí, una sensación de temor y alegría a la vez, ya que la emoción mostrada por mis padres incitándonos a deshacernos rápidamente de las envolturas de los regalos se disipaba rápidamente por la excitación que provocaba descubrir el contenido de los mismos. Sensaciones que se repetían cuanto lo festejábamos juntos con mis primos y mis tíos ya que, al caer bien entrada la noche, nos hacían salir a la calle para ver en el firmamento la estrella donde llegaría Papá Noel que, pese a que no la veíamos, al volver al punto de reunión, lo encontrábamos vociferando su “Jo, Jo, Jo” mientras descargaba los regalos y nos los entregaba nombrándonos uno a uno.

El ambiente cristiano de fiesta, de sentimientos de solidaridad y de paz y, por qué no, de obligado consumismo al ser la única vez en el año que recibíamos merecidos regalos, se hacían también presentes en la ciudad, sobre todo en el centro histórico de Quito donde los grandes almacenes, a la vez que ofrecían sus productos, pugnaban por mostrar sus mejores belenes y sus vitrinas engalanadas de guirnaldas y colores, mientras los griteríos de los vendedores ambulantes, los altoparlantes que trasmitían villancicos y el fuerte olor a incienso que despedían las iglesias denostando también que se celebraba la Novena y el Pase del Niño, trasmitían un ambiente de fiesta como ninguna otra época del año.

Recuerdos entrañables, como decía, que no han hecho más que reafirmar mi fe cristiana ya que la unidad familiar, la paz, el amor, la ternura y la alegría representadas en la Sagrada Familia, no se pueden comparar con el consumismo desenfrenado y frívolo que solo invita a comprar una felicidad efímera o con los personajes inventados de algún cuento nórdico que podrán ser simpáticos, pero que no representan la verdadera esencia que provoca la llegada del Hijo de Dios al mundo y a nuestros corazones.