lunes, 17 de febrero de 2020

LA LEY RHODES



                                         Foto. elespañol.com


Conocí a James Rhodes a través de una entrevista desgarradora donde, además de dar a conocer su gira por España como pianista de música clásica y de otras obras escritas por él, confesó abiertamente haber sido abusado sexualmente desde los cinco años por parte de su profesor de educación física y de todo el proceso de superación de un trauma que al parecer, no se había resuelto puesto que arrastraba tras de sí, no solamente un divorcio, sino también unas memorias escritas por él sobre dichas vivencias, varios intentos de suicidio y la sensación que no se había hecho justicia con su agresor porque había fallecido a poco de haber iniciado un procedimiento judicial para meterlo dentro de la cárcel. Afortunadamente, la música fue su salvación y se dedicó a tocar y a componer como un escape a lo que estaba viviendo por lo que sus interpretaciones suelen ser muy emotivas y llenas de sentimiento.

Curiosamente, a partir de allí, lo vi involucrado en una campaña contra la pederastia donde él iba contando su propia experiencia personal para concienciar a la población sobre esta lacra humana y tal es así, que no solamente se dirigió al presidente Sánchez por medio de un vídeo que se viralizó inmediatamente por las redes sociales para solicitar una ley que proteja a la infancia y adolescencia, sino que ha dado varias entrevistas como cuando se presentó en un programa de televisión y donde no pudo evitar las lágrimas al escuchar a un padre de familia que se había enfrentado al agresor de su hijo, lamentándose no haber tenido él mismo uno que lo defendiera ya que el suyo, pese a saberlo, no impidió que el agresor siguiera abusando de él a tal punto que le produjo importantes lesiones psíquicas y físicas que lo llevaron al quirófano y que no han cesado ya que el daño parece ser muy grave. 

En España ha encontrado no solamente muchos amigos sino también apoyo a su causa, por lo que los políticos han tomado en cuenta su iniciativa a tal punto que el vicepresidente segundo del Gobierno y Ministro de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, ha bautizado una ley como LEY RHODES de protección a la infancia y la adolescencia frente a la violencia. También Iglesias ha indicado que espera que esta ley salga en pocas semanas y que quiere que Rhodes siga siendo el referente de esta lucha por los derechos de la infancia. 

Entre los aportes del pianista a dicha ley están el que no se involucre a los niños en juicios largos y tediosos, pero, que al ser inevitables sus testimonios, si pide que al menos sean privados, por una sola vez y que existan protocolos que protejan sus derechos, ya que, por experiencia propia, vivió procesos traumáticos que pocos sirvieron para hacer justicia. 

Mientras dura ese periplo y mientras sigue dando conciertos, últimamente escribe para la revista semanal del diario El País unos artículos muy bonitos, donde evidencia que poco a poco se va curando de su trauma, compartiendo sus experiencias por España, país al que ha adoptado y donde dice ha encontrado un verdadero hogar ya que cada día le sorprenden y agradan cosas que no ha vivido en su país, Inglaterra.

miércoles, 29 de enero de 2020

LA COHERENCIA DEL CREADOR



Foto: Malva Marina Reyes Basoalto                     


Recientemente y no con un cierto tufillo anticomunista, me llegó una noticia -posiblemente haciéndose eco de una publicación de el diario El Mundo de España-, que contaba que el premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda había tenido con su primera mujer, una hija con hidrocefalia y que, por tal razón, había renegado de ella condenándola al abandono hasta morir a los 9 años en Holanda. Incluso, aseguraba dicho escrito, que Neruda fue tan malo con su hija que la consideró una especie de “punto y coma”.


Pocos días después, apareció la otra versión que, al contrario, indicaba que Neruda siempre se preocupó y que nunca se había avergonzado de ella, mostrando datos y fechas que así lo corroboraban. Y que el “punto y coma” era más bien parte de una poesía, que había escrito en honor a ella.

Por mi parte, decidí dar credibilidad a la segunda versión, por cuanto, cuando de desprestigiar a una persona se trata, hay gente que no duda en utilizar cualquier artificio y más, tratándose de Pablo Neruda cuya vida ofrendó a la causa ideológica que él defendía por lo que no sería raro que haya ganado muchas antipatías que, al parecer, se mantienen hasta el día de hoy. La anécdota del “punto y coma” más bien parece ser, una metáfora de lo que se constituyó su vida al conocer la enfermedad de su única hija.

Este episodio me hizo recordar casos de personalidades que también tuvieron su lado oscuro, alejados de la imagen que proyectaba su genial creatividad y así lo conté en este blog, ésta vez, el del afamado escritor norteamericanos Arthur Miller que, éste sí, avergonzado de su hijo nacido con síndrome de Down, lo abandonó acompañado de su esposa en una residencia para enfermos mentales hasta que, luego de muchos años y al final de una conferencia que él mismo dictó a favor de las personas discapacitadas, un chico con Síndrome de Down se acercó a felicitarle diciéndole:  “Padre, soy yo, tu hijo Daniel“ quedando tan impactado Arthur que, por tal razón y en un afán de rectificar el daño causado, lo incluyó en su testamento haciéndole partícipe de su legado económico.

Historias que me han llevado a una profunda reflexión en el sentido que los creadores de cualquier rama, sea ésta artística, científica, política, etc. al final, no dejan de ser seres humanos y como tales, cometen muchos errores con lo cual, tampoco dejé de analizar de cómo en décadas pasadas existía una creencia que los hijos discapacitados eran motivo de vergüenza y se los escondía, actitud lamentable que, como podemos corroborar, no se escapaban ni los famosos escritores.

Felizmente la sociedad ha ido evolucionando que, hasta los términos van cambiando en aras de no seguir discriminando injustamente a estas personas. Si antes se los llamaba locos, por ejemplo, ahora se los dice “personas con capacidades especiales” que quiere decir, que tienen unas capacidades limitadas para unas cosas aunque para otras, seguramente las tienen más desarrolladas, lo cual es bien cierto y hasta demostrable.

Eso no quita, sin embargo, que existan comportamientos censurables sea la época que sea, como el caso de Juan Ramón Jiménez autor de la inolvidable y tierna novela “Platero y yo” que, según dicen, era un maltratador sicológico con su mujer, a la cual no le permitió desarrollarse como escritora en alas de sus caprichos personales y de su camino hacia la gloria literaria tanto que, cuando Zenobia Camprubí se enteró que su marido había ganado el Nobel, falleció luego de cuatro días de un cáncer que llevaba arrastrando desde hace algunos años que, incluso enferma, no había dejado de atender las necesidades del Nobel. Algo parecido sucedió con Abraham Lincoln, aunque en su caso, en su papel de víctima, ya que fue maltratado por su esposa Mary Todd Lincoln quien, incluso, lo avergonzaba en público sintiéndose él tan acosado sicológicamente que incluso se sabe, retrasaba su llegada a casa el máximo posible con tal de pasar el menor tiempo con su mujer.

Formas de entender el matrimonio que lamentablemente aún persisten y que en aquellas épocas se consideraban de lo más normales, lo que no quita que, como admiradores de estas personalidades, desemboquemos en un conflicto personal por no saber si valorar a un creador en función de lo que crea o de lo que es como persona; o si, deberíamos considerar una coherencia entre su vida y su obra.

Cuestionamientos que se han suscitado en la actualidad con mayor intensidad a propósito del caso del escritor francés Gabriel Matzneff que, como bien lo analiza la escritora Rosa Montero en su último editorial de la revista El País Semanal, provocaron que la editorial Gallimard haya decidido no seguir publicando sus obras debido a que el escritor se ha reconocido desde siempre abiertamente pedófilo y que, sin embargo, durante muchas décadas ha sido aplaudido y reconocido por su obra donde precisamente hace apología de esta psicopatía.

Parece que se va tomando conciencia que hay procederes que no calzan en los tiempos que corren ya que son verdaderos delitos que no se deben tolerar y peor, si se hace alarde de ello, por más buen escritor que sea y libertad de expresión que exista.

martes, 14 de enero de 2020

EL SUCIO E INCÍVICO ECUATORIANO


Foto:Salinas. eluniverso.com

Había visto en un documental donde se observaba que en algunas ciudades de África, al carecer la gente de alcantarillado y luego de hacer sus necesidades fisiológicas en una bolsa, salía a la ventana y tiraba dicha bolsa a un tejado lo más lejos del suyo propio. Le importaba poco caiga donde caiga, total, todo el mundo lo hacía y se había vuelto costumbre de tal manera que me parecía inimaginable el olor nauseabundo que debe respirarse allí y la cantidad de enfermedades que deben desarrollarse como consecuencia de tan inmunda costumbre. Pese a todo, en ese momento, pensé también que era lógico ese comportamiento y que la culpa no era de esa pobre gente ya que, al parecer, no hay ni dios ni ley que vele por sus derechos como seres humanos, peor por su salud y sus costumbres.

Esas imágenes me vinieron a la mente a propósito de dos episodios que despertaron el interés y el debate generalizado en Ecuador al haberse publicado, primeramente, una foto luego de la nochevieja de la turística playa de Salinas, toda llena de residuos plásticos, botellas y restos biológicos producto de la fiesta que allí se había vivido. Posteriormente, a los pocos días, otra noticia también despertó el interés generalizado, ya que trataba de la caída de una roca sobre una ciudadana que conducía un vehículo, en la ya considerada avenida de la muerte que es la Simón Bolívar de Quito que no existe semana que no se produzca un accidente con resultado de muerte o heridos. Y, casualmente, todos los medios coincidían en achacar ambos hechos a la falta de civismo de la gente. Uno de ellos incluso, recordó que un expresidente en un libro que había escrito sobre las costumbres de los ecuatorianos, mencionaba de cómo a lo largo de los años personalidades que habían visitado el Ecuador, no recordaban haber visto gente más sucia que la que allí vivía por lo que consideraba que era un mal enraizado en el subconsciente de los ecuatorianos y que al parecer, no había remedio para ello.

Esto último también, me hizo recordar de cómo en el siglo XVIII en Madrid, era común el grito de “Agua vaaaa” cuando la gente avisaba con esta frase, que iba a tirar los orines y restos fecales a las calles de la ciudad, la misma que carecía de canalización de tal manera que cuando Carlos III llegó de Italia a gobernar, se propuso cambiar tan fea costumbre madrileña que, incluso en verano, estan tan mentalizados con la suciedad que se decía que los calores y los olores protegían a la gente del aire puro de la sierra, a la que la consideraban dañina.

Anécdotas que, pienso, no tienen nada que ver con lo que sucede en Ecuador y en el siglo actual ya que, para empezar, si en décadas pasadas especialmente el estrato social y económico más pobre del país, es decir, los indígenas, carecían de costumbres y de normas de higiene precisamente porque vivían en lugares donde faltaba de todo, sin canalización, agua potable o luz eléctrica de tal manera que, en un afán de aspirar el justo derecho a una mejor vida, emigraban a las grandes ciudades constituyendo los cinturones de miseria que en todas las grandes ciudades del mundo existen y persistiendo hasta nuestros días, precisamente por causa de estas mismas autoridades que se han preocupado más por asegurarse su cómodo futuro y el de sus generaciones que el de sentar las bases para garantizar una calidad de vida a la ciudadanía y en consecuencia, de una mejor educación. Por otro lado, entre las causas del incivismo, parece ser que últimamente los ecuatorianos se sienten huérfanos de liderazgo o de modelos de referencia en quien mirarse por lo que se ha vuelto agresiva y resentida, no solamente entre ellos mismos sino contra sus propias ciudades y con su entorno, aparte claro está, de la falta de interés por parte de las mismas autoridades en fomentar la educación y el amor por sus ciudades, mediante campañas y obras que las embellezcan y fomenten la autoestima de sus residentes. Para ellos, todo se soluciona con multas que tampoco están mal, pero siempre previo a estudios técnicos, su posterior socialización y cuando se constate que dicho dinero se ha recaudado justamente, se reinvierta luego en obras.

En cuanto a los accidentes en la Av. Simón Bolívar, esos mismos medios también dicen que la gente es incivilizada y conduce cometiendo una serie de infracciones que desembocan en accidentes, pero yo me pregunto ¿quiénes son los que les han autorizado las licencias de conducir a esos verdaderos asesinos del volante que van sembrando de sangre las calles del país, por ejemplo? ¿Por qué se los ha dado? ¿Quién asume las responsabilidades por las muertes de ciudadanos inocentes o por las malas construcciones de dichas autopistas? porque hasta ahora, en Ecuador, nadie se ha responsabilizado de nada e incluso, se disuade de que no se lo haga indicando que las condiciones geológicas y meteorológicas del país son inevitables, como si no se supiera que para ello, existen técnicos cualificados para adaptar a dichas condiciones a las futuras obras.

Me niego a asumir entonces, que el hecho de hacernos creer que somos sucios, cochinos e incivilizados, esconda la proterva intención de evitar que la gente reclame, desembocando por tal razón, en un círculo vicioso de afectación a sus derechos y la obligación de acatar solamente deberes, mientras la baja autoestima del  ecuatoriano se profundiza eso sí, como un mal crónico del que se resiste a corregir, aun cuando alguien emerge de entre toda esa descomposición, con la buena intención de cambiar el país y del que luego, se lo desprecie olímpicamente.

domingo, 22 de diciembre de 2019

TODO LO QUE QUISIMOS SER, de Jessica Jiménez




Había visto documentales y leído varios reportajes acerca de la migración española hacia América y Europa durante los siglos XIX y XX y, de manera particular, durante la Guerra Civil Española y la postguerra, descubriendo que tenían en común, el hecho que había gente que no tenía recuerdos o evidencias físicas de sus familiares o conocidos que habían salido del país en condiciones evidentemente extremas, por lo que, ante la falta de imágenes o documentos que reflejen de alguna manera las razones de su salida, sus itinerarios o las condiciones en qué vivieron luego en los países donde habían calado, decidieron crear asociaciones para recopilar toda esa información y principalmente, para que “no se pierda la memoria” además de permitir a quien quiera conocer o investigar acerca de esta dura etapa de la historia española, pueda hacerlo.

 Y fue ésta la razón que me llevó a escribir este libro al ser, además, afectada y protagonista en primera persona de un proceso migratorio desde Ecuador hacia España durante su época más difícil que fue desde el año 1997 hasta el 2001 y también, porque percibí que era necesario exponer esta parte dolorosa de nuestra historia pero, desde un punto de vista novelístico ya que la información estadística y social en cambio, goza de abundante información gracias a la preocupación de los respectivos gobiernos de ambos países.

TODO LO QUE QUISIMOS SER entonces, quiere preservar la memoria de esta etapa con una novela que no habla de hechos reales, pero sí, que está inspirada en ellos, con historias que pueden ser la de una madre, la de un sobrino o la de algún amigo, ya que se sitúan no solamente dentro del contexto del drama de la migración sino también, de la vida misma.

Espero sea del agrado de todos y se lo puede encontrar formato físico o como libro digital descargable además, en las principales librerías como El Corte Inglés, La Casa del Libro, FNAC, en las plataformas digitales como Amazon o a través de ESTA PÁGINA.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

LOS LIBROS DE MI VIDA



Borges decía que no se enorgullecía de los libros que había escrito, sino de los que había leído. Y algo parecido me sucede a mí y no porque haya escrito uno, el cual, me costó muchos años y mucha investigación, sino porque, al haber leído muchos autores geniales he caído en cuenta que me falta mucho camino por andar.

Está por demás decir que los libros provocan multitud de sensaciones y más, si son tan buenos que dejan una huella indeleble en nuestras vidas. Difícil ha sido para mí, entonces, reunir en una lista los mejores libros que he leído en mi vida. Pero aquí están los diez que más me han llegado.

* Todas las portadas de los libros han sido tomadas de la web de La Casa del Libro

1.- CRIMEN Y CASTIGO de Fiodor Dostoiesvki.-  Creo que fue el primero que leí ya que es el primero que recuerdo que me haya sobrecogido. La trama cuenta de un hombre que había cometido un asesinato y es imposible no empatizar con el él ya que sus temores, dudas o angustias son los mismos que muchas veces sentimos cuando tomamos decisiones erróneas en la vida y no podemos dar marcha atrás. Es la historia del ser humano en esencia.



2.- CIEN AÑOS DE SOLEDAD de Gabriel García Márquez.- Lo leí cuando el autor ya era muy famoso y eso que ya había leído previamente “Crónica de una muerte anunciada” que también me encantó. Pero era tal la fama del libro que me dije que no me podía morir sin leerlo. No me decepcionó porque hasta lloré con su original y sorpresivo desenlace. Y más creo que lloré al descubrir la genialidad de García Márquez que por el final de la historia en sí.



3.- EL MILAGRO JAPONÉS de…. ?.- Lamentablemente no recuerdo su autor. Me lo prestaron cuando era una adolescente y bueno, se trata de un libro de economía que no me dejó indiferente porque aprendí de un país hasta entonces, desconocido para mí. Había sido escrita por un vendedor de la Enciclopedia Británica en el Japón y que, por lo mismo, vivió durante algunos años en este país, los suficientes para conocer su gente y su cultura. Y creo que fue este libro el que me dejó enseñanzas sobre la puntualidad, la organización, la meditación, la perseverancia y principalmente, la mística por el trabajo. El libro daba cuenta del porqué Japón se había convertido en una potencia económica allá por los años 80’ luego de haber perdido una guerra mundial, sorprendiendo por ello, a medio mundo. Fascinante.

4.- LA SONRISA ETRUSCA de José Luis Sampedro.- Recientemente lo leí habiéndolo adquirido por casualidad, ya que había escuchado de él pero sin mayor detenimiento y debo reconocer que me dejó una grata impresión. Un libro tierno que, como los buenos libros, también tiene un final inesperado. Se trata de un anciano que vive en Milán y se apresta a vivir sus últimos días debido a un cáncer. Hospedado en la casa de su hijo, hace cómplice a su nieto de tierna edad de todos sus sentimientos y recuerdos vividos en su tierra natal y durante la segunda guerra mundial como partisano. Un libro entrañable que entremezcla amor filial y los sentimientos en el ocaso de la vida.



5.- DE AMOR Y DE SOMBRA de Isabel Allende.- El que más me gusta de todos los libros de esta autora. Aunque “Paula” también me conquistó, este libro tiene todo. La historia triste de Chile durante la caída de Salvador Allende, tío de Isabel, va paralela a una historia de amor y a la lucha por los principios y valores en medio de toda la podredumbre humana que se descubre cuando, de alcanzar el poder político se trata. Una historia tan semejante a lo que sucede en estos días en nuestros países, donde parece que no terminamos de aprender que las grandes desigualdades e injusticias son producto de los intereses de los poderosos.



6.- LA HOGUERA DE LAS VANIDADES de Tom Wolfe.- Otro obra preciosa escrita por el afamado periodista Tom Wolfe que narra cómo es la sociedad norteamericana. Una historia que se desarrolla en la ciudad de New York -no podía ser más representativa- y cuenta con muchos personajes que hacen del dinero, el arribismo, el racismo, las reivindicaciones sociales, su día a día y demostrando porqué, en realidad, New York ha sido considerada durante muchos años, la capital del mundo.



7.- LOS SANGURIMAS de José de la Cuadra.- Como ya lo había mencionado alguna vez en este blog, lo leí también por casualidad gracias a que lo habían comentado un grupo de lectores en la televisión pública española. Ni qué decir que fue un libro impactante ya que, no en vano, está ya siendo considerada la precursora del realismo mágico latinoamericano. Una historia alucinante que se desarrolla en la costa ecuatoriana, región de un sinfín de leyendas, de costumbres, de creencias y donde, a mediados del siglo pasado, se vivía en su propia ley.



8.- NADA de Carmen Laforet.- Una historia que, tal  vez por ello, descubrí mi vocación literaria y que la leí por sugerencia de la profesora de literatura en el colegio. Es lo único que recuerdo en toda mi vida estudiantil de algún profesor que fungió de serlo en tan importante asignatura. Con este libro descubrí que un final puede ser también vacío o no decirte nada, como colofón de toda la historia. Un final abierto como se llama ahora. La sensación de fracaso, tristeza, de relaciones familiares sin sentido y de sentimientos perdidos en la postguerra en Barcelona, se resumen en un libro con pocas páginas del que luego, debido al éxito inusual que tuvo, Carmen Laforet no supo o no pudo superarse a sí misma.



9.- EL SEGUNDO SEXO de Simone de Beauvoir.- Un ensayo donde la filósofa hace un análisis minucioso y exhaustivo sobre la situación de la mujer en los años 50’ que, sin embargo, es tan actual por las reivindicaciones que reclama en el libro. Creo que todas las mujeres deberían leerlo alguna vez para de esta manera, entender el porqué de nuestra situación en el mundo y como una forma de estar preparada ante él. Simone de Beauvoir demostró también ser coherente, al demostrar que una mujer también puede desentrañar las ideas y las situaciones del ser humano.



10.- CABALLO DE TROYA de Julio José Benítez.- Si uno contara de qué va el libro se creería que soy infantil o que me creo cuentos, pero la verdad es que, con gran maestría, JJ Benítez cuenta la historia de una increíble expedición científica a través del tiempo para localizar a Jesús en su tiempo y en su entorno. Es, además, original porque hace un seguimiento de Jesús y su vida desde un análisis realista y humano. El final también es sorprendente y muchos lectores llegaron a creer que en realidad esa expedición existió hasta que Julio José Benítez, finalmente, la tuvo que desmentir. De ahí, lo magistral de su obra.



sábado, 16 de noviembre de 2019

EL LEGADO DE LÉLIA Y SEBASTIÃO SALGADO


                                                      Foto: Mina de oro. Serra pelada

                                                       Foto: Mujer tuareg ciega

Foto: Otras Américas. Ecuador




Había visto hace algunos años un reportaje gráfico en el País Semanal de Sebastião Salgado, realizado con su cámara LEICA en las minas de oro de Serra Pelada y me quedé gratamente impresionada, ya que eran unas imágenes impactantes en blanco y negro, las mismas que retrataban el drama de la esclavitud moderna por parte de unos garimpeiros tras unas pepitas de oro que, supuestamente, los llevaría hacia una hipotética fortuna. Gentes embadurnadas en lodo parecían columnas de hormigas que sabían lo que tenían que hacer, por donde ir y el objetivo a conseguir.

Posteriormente, lo volví a ver en un precioso documental llamado LA SAL DE LA TIERRA emitido por TVE y que lo han vuelto a repetir hace dos días, donde, como no podía ser de otra manera, hace un repaso a su vida profesional y personal a través de imágenes fotográficas. (En este punto, me suelo sentir un poco mal ya que me considero una privilegiada al disfrutar de este tipo de documentales, algo que no disfrutan en Ecuador, siendo que es tan fácil que los gobiernos, a través de los medios públicos, emitan programas que eduquen y fomenten la cultura entre sus ciudadanos. Debe ser por el precio, por la falta de información o simplemente, porque los gobernantes están más preocupados en otros menesteres que les asegure su futuro económico que, luego por esta causa, la gente es incapaz de analizar los verdaderos problemas que les afectan y no entiende porqué en otros países son más desarrollados, cuando la respuesta a mi modo de ver, está simplemente en fomentar el conocimiento a través de la cultura. De todas maneras, gracias al internet que llega ahora a todo el mundo, en este enlace se puede ver el documental solamente hasta el día 20 de este mes). 

Como decía, en el reportaje, Salgado, hace un breve repaso de su obra fotográfica confesando a que descubrió su vocación gracias a su esposa Lélia, a quien la menciona frecuentemente a lo largo del documental como una de las artífices principales de su obra, ya que ella, no solamente fue la que le introdujo en la fotografía sino, porque siempre, ha sido la que ha organizado y catalogado sus fotografías, la que se ha puesto en contacto con los expositores y medios de comunicación para promocionar, publicar y dar a conocer su obra. Por lo mismo, concibe su obra como un proyecto conjunto que ha logrado el objetivo planteado cuando un buen día, dejó su prometedora carrera de economista y juntos, invirtieron todo su patrimonio económico en comprar todo el equipo fotográfico que necesitaría Sebastião, para emprender su carrera como fotógrafo.

En LA SAL DE LA TIERRA, que dura unas dos horas, recuerda sus primeras exposiciones entre las que se destacan OTRAS AMERICAS, que lo realizó durante un recorrido por todos los países de latino américa destacándose su periplo por Ecuador, donde convivió durante unas semanas con la comunidad de los SARAGUROS, particularmente. Posteriormente, se dedicó al reportaje social para lo cual se unió a Médicos Sin Fronteras recorriendo países que sufrían guerras, hambrunas y fotografiando campos de refugiados con todo el drama social que en ellos se vivía. Reconoce que luego de todo aquello, quedó devastado y deprimido al ver la locura y destrucción del hombre para con el hombre que, decidió tomarse unos años sabáticos de descanso mental y espiritual y que gracias a ellos, nació un proyecto personal en conjunto con su amada Lélia, llamado el INSTITUTO TERRA para lo cual, en los aledaños de una finca propiedad de sus padres, donde antaño circulaban trenes en camino a unas minas que provocaron una gran desforestación y convirtieron los parques y selvas de su infancia en terrenos áridos, muertos como ya viene siendo costumbre en la Amazonía sudamericana y junto con un grupo de trabajadores, se pusieron en la labor de recuperarlos para lo cual, sembraron más de dos millones de plantas de tipo atlántico, provocando el resurgimiento de la selva con animales incluidos y demostrando que la tierra se puede recuperar.

Luego de ello, se comprometió con la fotografía ecológica para concienciar sobre el cambio climático, logrando unas preciosas fotos de la naturaleza y publicados en la obra GENESIS.

El INSTITUTO TERRA de Sebastião y Lélia Salgado se ha convertido en un parque nacional para use y disfrute de toda la humanidad y sin duda, junto con sus fotografías serán el mejor legado de esta pareja única concienciada con los problemas humanos, sociales y ecológicos.

viernes, 1 de noviembre de 2019

INDÍGENAS: una deuda pendiente de siglos


                                    Foto: Facebook

Recientemente se produjo en Ecuador, el llamado “levantamiento indígena”, para protestar contra de las medidas económicas dictadas por el gobierno de Moreno y mucha gente, manifestó su sorpresa debido a su alto número de participantes (varias decenas de miles), así como por su empuje y determinación demostrados para hacer escuchar sus reivindicaciones.

En efecto, desde 1990 en que se realizó el primer levantamiento indígena ecuatoriano, no se veía tan alto grado de participación y no con un cierto grado de violencia que, el gobierno, ya ha catalogado como causa, no solamente en el caso de Ecuador sino también de Chile, la infiltración de terroristas financiados por Correa y Maduro mientras que, los líderes indígenas, aseguran que dicha infiltración provenía del propio gobierno.

Lo cierto es que, independientemente de dónde provenga la infiltración que, dicho sea de paso, dejó un lamentable saldo de 11 muertos, varios heridos, muchos de ellos por haber perdido un ojo o ambos, al parecer, por causa de las bombas lacrimógenas y varios millones de dólares en pérdidas materiales, la marcha no ha dejado indiferente a nadie sobre todo a nivel internacional, en las que no han faltado análisis y reportes de medios prestigiosos así como manifestaciones de apoyo provenientes mayormente de otros países latinoamericanos. 

Los millares de autodenominados indígenas, es decir, un 7% de la población, protestaron contra unas medidas que les afectaba directamente ya que, al vivir mayormente de la agricultura y ganadería, la subida de los precios de los combustibles mermaría sensiblemente sus ya maltrechas economías; y lo hacían, frente a la mirada impasible del resto de la población que se considera mestiza o blanca, pese a que estudios realizados por la Universidad Tecnológica Equinoccial ha demostrado que más del 60% de ecuatorianos tiene genes o un perfil de tipo indígena.

Pese a ello, revisando la historia, se puede comprobar que las protestas nunca fueron del todo pacíficas ya que, en los medios de la época, pese a existir poca documentación archivada, daban cuenta de cierre de carreteras, árboles talados, decenas de heridos y muchos fallecidos a su haber, de tal manera que su beligerancia no es nueva que, aunque censurable, refleja de alguna manera el malestar por los siglos de abandono por parte de las autoridades y de la sociedad en general, para con este grupo étnico.

Y ya puestos en el tema, no me extrañaría que este último levantamiento haya sido más virulento que en épocas anteriores puesto que, según datos recopilados y pese a que la pobreza ha aumentado de manera generalizada en todo el país, los indígenas son los que más lo sufren, ya que más del 70% vive bajo el umbral de la pobreza y de éstos, un 18% en extrema pobreza. Solamente el 3% tiene título universitario y su asistencia a las universidades, apenas sobrepasa el 26%. Además, dentro de las estadísticas de suicidios adolescentes que ni siquiera son noticia en los medios de comunicación, el porcentaje más alto se lleva este colectivo y con mayor predominancia en provincias con alta población indígena como lo son Cotopaxi o las provincias australes, siendo estas últimas donde existe un alta tasa de inmigración hacia el exterior. Por otro lado, es un colectivo dedicado mayormente a las labores agrícolas y ganaderas sin recibir prácticamente ninguna ayuda económica peor técnica por parte del estado ni de la empresa privada, por lo que suelen aplicar técnicas de hace miles de años y donde, desde sus pequeñas tierras o “llactas” prácticamente sobreviven con lo que ellos mismos producen ya que los precios pagados por sus productos, luego de ser regateados insistentemente en los mercados, calles y aceras de las grandes ciudades, son irrisorios y que, contradictoriamente, sustentan con sus productos a todo el país.

Debido a este levantamiento me ha venido a la mente que hace algún tiempo, había visto un documental sobre la zona extremeña de Las Hurdes en España donde, a principios de siglo XX, el rey Alfonso XIII los visitó para comprobar de primera mano las pésimas noticias sobre la situación económica, social y sanitaria de esta zona y, en las imágenes grabadas se observa a la población con un alto grado de desnutrición e insalubridad reflejadas en cretinismo, enanismo y paludismo. Estas imágenes desgarradoras, me recordaban a los indígenas ecuatorianos con las mismas taras que, hasta hace pocos años, se arremolinaban en las cunetas de las carreteras para pedir caridad. Además, a lo lejos se divisaban las pequeñas chozas de adobe cubiertas de paja donde vivían y que, al carecer de agua, luz y alcantarillado y para soportar las bajas temperaturas de los páramos, cavaban la tierra para guarecerse ellos mismos con sus animales a la luz de una hoguera, que hacía también de cocina. Menos mal que en mi última visita hace cinco años, pude constatar que al menos ya contaban con luz eléctrica y con viviendas de bloque y zinc y también observé a unos pocos de ellos, comprando televisores o cocinas en los supermercados, aunque, lógicamente ello, no quiere decir nada, ya que como había indicado anteriormente, debido a serios estudios, siguen siendo el colectivo más pobre dentro de la sociedad ecuatoriana.

Por esta razón debe ser que el principal líder de la derecha ecuatoriana Jaime Nebot, los mandó de regreso a “sus páramos” cuando se le preguntó sobre qué opinaba del levantamiento indígena y debe ser porque la imagen del indígena ecuatoriano, está asociada a estas zonas de la más cruda serranía ecuatoriana donde la temperatura puede llegar hasta algunos grados bajo cero durante las noches y durante todo el año y donde realizan los trabajos más duros.

Menos mal que en medio de todo lo malo, han sabido mantener su cultura ancestral ya que poseen un gran valor que, curiosamente, existe a raudales en Europa y es su enorme sentido de comunidad, el mismo que les ha permitido sobrellevar de alguna manera, el abandono por siglos de las autoridades de turno y que les ha permitido organizarse para casos puntuales que, sin embargo, parece ser insuficiente ya que, al parecer, han tenido mala suerte con sus líderes que al contrario, si han logrado educarse como se demostró en el último diálogo público a propósito del levantamiento, donde dieron clase de dialéctica, manejo de la situación y conocimiento del tema, demostrando por ello, estar sobradamente preparados frente a los denominados mestizos aunque, cuando tienen una cierta cuota de poder, la tendencia ha demostrado que se olvidan totalmente de su gente.

El país se encuentra ahora en compás de espera para ver cómo se desencadena esta crisis para, en caso de ser desfavorable a los intereses del país, esperar nuevamente a que ellos, o sea los indígenas, salgan a marchar. 

jueves, 17 de octubre de 2019

VIVIENDO EN UN MICROCLIMA


                                                                  Foto: Incendios en la Amazonía en 2019

Había leído este artículo que, aunque me sorprendió su contenido, tampoco me resultó nada nuevo ya que,en el algún momento, había reflexionado sobre la situación climática a nivel mundial nada más llegar a España y realizar comparaciones con respecto a Ecuador.

El artículo refiere a ciertas zonas de Madrid donde se percibe más calor durante el verano y que, según algunos estudiosos, parece influir la situación económica de la zona, aunque, no es menos cierto también, que influyen otros factores como los políticos, ya que está comprobado que se requiere voluntad política para controlarlo y, en consecuencia, mejorar la calidad de vida de sus gobernados y por qué no, del resto del mundo.

Y lo digo porque los lugares donde se encuentran ubicadas las viviendas, por ejemplo, las autoridades han procurado que cuenten con suficientes parques, espacios públicos y lugares de ocio para disfrutar no solamente de la naturaleza, sino también, para socializar y vivir una vida de barrio, cualidad única y del que todo el mundo se admira cuando llega a Madrid, particularmente.

En Córdoba y otras ciudades andaluzas también, comprobé que al ser ciudades que registran elevadas temperaturas durante el verano en relación con el resto del país, las viviendas -la mayoría casas unifamiliares- acogen dentro de ellas los famosos “Cármenes” que no son sino, viviendas con patio interior donde, además de embellecerlas con plantas y flores, durante el verano, son regadas con abundante agua, permitiendo de esta manera refrescar el ambiente y compartir sosiego y conversaciones con amigos y familiares. En este punto, me ha llamado la atención que Quito o Chimbo, por ejemplo, siendo frías ciudades de la serranía ecuatoriana, cuentan con viviendas coloniales con patio interior, lo que aumenta aún más la sensación de frío que, en cambio, en la costa no se los ha hecho. Parece más bien que hoy por hoy, las grandes mansiones de la gente pudiente, lo hacen sí, rodeándose, además, de preciosos jardines y espacios verdes al estilo de Miami, que refrescan sus lugares de vivienda privilegio que, en cambio, no puede disfrutar la mayoría de la población, contando con apenas algunos parques o solares con vegetación autóctona, que felizmente no han sido explotadas para construir viviendas o edificios.

Por otro lado, durante el invierno y particularmente en los pueblos rurales, las gruesas paredes evitan la pérdida de calor sin tener que recurrir al uso de una gran cantidad de energía eléctrica para calentadores persistiendo también, la costumbre de utilizar la leña para encender chimeneas y braseros.

Se dice que el desierto de África, avanza peligrosamente con un promedio de 2 centímetros al año hacia España, lo que ha disparado todas las alarmas y provocando que se tomen algunas medidas que, sin embargo, no ha impedido -y esto es lo que más admiro- que los ciclos estacionales del año se cumplan con relativa puntualidad, de tal manera que están claramente diferenciadas durante los meses que les corresponde. En abril, mayo o en octubre, llueve copiosamente, permitiendo que los embalses se llenen para proveer de agua potable a las ciudades y la tierra se refresque, de tal manera que las cosechas y los productos de la época, estén garantizados en los mercados. Así mismo, la nieve cae en los meses más duros del invierno, fomentando la hidratación de la tierra y el fomento del turismo en las estaciones de esquí durante las épocas señaladas para ello. También el deshielo cumple su ciclo, provocando la explosión primaveral llenándolo todo de verdor y colorido y las aves que migran desde otros continentes también pueden cumplir su ciclo natural, manteniendo de esta manera, el equilibrio ecológico.

Tiene mucho que ver también, un buen número de parques nacionales protegidos, además de, la siembra de árboles adecuados para cada región ya que no es lo mismo, un tipo de árboles para zonas áridas que requerirían de poca agua para subsistir, que para zonas húmedas en el norte de España, de tal manera que dichos árboles no mueren y cumplen su ciclo de florecer en primavera, refrescar en verano, cambiar de color y caer sus hojas en otoño, lo que no impide que las empresas de jardinería municipales con profesionales capacitados para los mismos, cuiden y mantengan los parques y jardines públicos en la medida y en el tiempo que lo requieran.

Todo este microclima se percibe dentro de un puñado de kilómetros cuadrados que, sin embargo, no ha impedido que los ciclos se alteren ya que, cada año vemos que van aumentando los días de verano así como los grados de temperatura, lo que parece ser influenciado por el descuido e irresponsabilidad en cambio, de otros países, a tal punto que en el caso de Brasil concretamente, ya se ha visto que los gobernantes desconocen que la Amazonía es el pulmón del mundo y privilegian las explotaciones madereras que benefician a unos cuantos pocos.

Vivir en un país que se preocupa de cuidar su entorno, no garantiza entonces que gocemos de ello ya que las fronteras son invisibles y todos deberíamos tomar conciencia que el mundo nos es prestado y no es propiedad de unos pocos, por lo que deberíamos cuidarlo y respetarlo para que nos beneficien a todos y no sea solo un privilegio de países desarrollados.

viernes, 27 de septiembre de 2019

DESPENALIZACION DEL ABORTO



                                         Foto: eltelegrafo.com.ec

Solemos los latinoamericanos apegarnos con demasiada facilidad a las modas y hoy por hoy, gracias a las redes sociales, con mucha más asiduidad. Y esto es lo que al parecer sucede con el tema del aborto que, en días pasados, la Asamblea Nacional del Ecuador siguiendo la tendencia mundial y latinoamericana, votó esta vez, en contra de la despenalización del aborto para todos los casos de violación, inclusive, en casos de mal formación del feto. Como consecuencia de ello, se produjo un intenso debate nacional y una gran cantidad de manifestantes salieron a la plaza de la Independencia para protestar por esta votación. Normalmente, es difícil concentrar gente para otras causas justas, pero la gente estaba tan indignada con el tema del aborto que acudieron miles, la mayoría mujeres ataviadas de pañuelos de color verde gritando consignas en contra de los asambleístas y de la iglesia católica.

Y decía que solemos apegarnos a las modas porque, al igual que sucedió con las madres que amamantan públicamente que, en Ecuador, siempre se lo ha hecho sin que implicase ningún problema para nadie más allá del resquemor que producía en los que lo rechazan, al ser mayormente las madres indígenas las que lo hacen que, tal vez sea  por ello que sus niños, pese a vivir en condiciones adversas de higiene soportan mejor las enfermedades y se los ve sanos y robustos.

En Ecuador -como iba diciendo-, los argumentos de aquellos que están a favor de la despenalización del aborto, aducen que es para evitar que las niñas y mujeres violadas sean encarceladas, cuando -al menos yo- jamás he escuchado que alguna lo haya sido y más bien creo yo, que gracias a este debate, se las ha puesto en el punto de mira y ya aparecen las primeras cifras que dan cuenta de varias mujeres que están siendo procesadas, cuando antes no se lo hacía.

La verdad es que nunca ha sido impedimento para abortar en Ecuador. Por mi profesión, he trabajado en algunos centros de salud y alguna vez, me vi sorprendida cuando una mujer se acercó a la farmacia y pidió sin ningún problema que se le venda “Pitosín”. Yo no sabía que era ello hasta que mi compañera que atendía la farmacia me comentó que provocaba síntomas de aborto natural y por ello, muchas mujeres lo utilizaban cuando no querían seguir con sus embarazos. También me llamó la atención cómo a algunos abortos se los llamaban “curetajes” y se lo hacían durante los primeros meses de embarazo. O también, si se presentaba una sospecha de malformación en el feto, siempre se consultaba a la madre si no deseaba abortarlo, y si lo decidía, se lo hacía sin ningún problema. Solamente una vez, supe de una chica que, desesperada por haberse quedado embarazada de su novio, solicitó a un compañero que le practique un aborto, saliendo tan mal que le provocó una hemorragia que lo llevó a la muerte, pero aquello no era un caso de violación y más bien, el médico que realizó la intervención, tuvo que enfrentarse a la justicia y sinceramente, no sé en qué terminó el asunto.

Estas experiencias los comento con toda su crudeza, porque los argumentos de los que defienden el aborto, lo hacen como si el ser humano que se está gestando en el vientre de su madre, se tratara de una cosa, de un grano o de un tumor. Por lo mismo, aducen que la “mujer es dueña de su cuerpo” y que puede hacer con él (el niño) lo que le venga en gana.

El problema que yo veo en esta dramática situación que, de paso, se me hace imposible imaginarme vivir una situación parecida cuando estas niñas y mujeres han vivido el proceso traumático de haber sido violentadas, es que no se soluciona abortando niños ya que el problema es estructural, de un sistema de desigualdad económica, social y cultural que impera en el Ecuador desde hace ya algunas decenas de años, la misma que provoca estos embarazos indeseados, las violaciones y por qué no, embarazos deseados en un principio, entre las mismas niñas que se enamoran del primer hombre que las corteja, muchas veces otros niños o del mismo violador que las engaña. 

Me cuestiono, además, cómo no va a haber violaciones que, según las estadísticas, las comete alguien cercano a las niñas como padres, tíos, primos, etc. si todos conviven o duermen en un solo cuarto donde allí mismo es dormitorio, cocina, baño tal como están estructuradas las casas de caña en la costa, por ejemplo? O, ¿si debido a la pobreza, viven sumidos todos, víctimas y victimarios, en un círculo vicioso de ignorancia gracias a la deficiente educación pública, al poco compromiso social de la prensa que emite o publica programas o artículos que no informan, no enseñan y, al contrario, pululan enlatados que hablan de telenovelas o programas musicales que incitan a la violencia y a la misma pedofilia? O ¿con una justicia que no es justa ya que no se ataja el problema de raíz, permitiendo que el violador siga a sus anchas o si es detenido y encarcelado, más bien entran a las universidades del delito que son las cárceles ecuatorianas, lugar donde no se reforman ni se arrepienten, peor, prepararse para reintegrarse a la sociedad como hombres o sujetos de bien?

Alguno dice por ahí, siguiendo el reclamo hastiado de la población, que deberían castigar a los violadores con la pena de muerte o con la castración química, cuando debido a lo anterior, es difícil saber si el violador lo es, como consecuencia del sistema o si es un sicópata por problemas de la mente o genéticos como parece demostrar la ciencia.

El asunto no es tan simple y por lo mismo, no se soluciona abortando niños. Una noticia circuló por las redes indicando que un hombre había violado no sé cuántas veces a sus propias hijas y luego a su propia nieta. El tipo, en medio de la impunidad, seguramente se sentía que vivía en un harem y solamente en este caso, de ser ley el aborto, ya se hubieran abortado por lo menos cinco niños, mientras el violador seguía a sus anchas.

La solución más bien, sería que el estado asuma el compromiso de gobernar para sus ciudadanos, protegiendo a la infancia, a las madres solteras, a los huérfanos, asumiendo su educación y su futuro y haciendo que la justicia funcione. También, que se convierta en prioridad la educación para TODA la población, a través de las instituciones educativas y a través de los medios de comunicación, empoderando a las niñas y mujeres, enseñándoles que el matrimonio o tener marido, no es la meta, sino su realización como personas y que la maternidad, sea una opción antes de embarazarse y no después, como pretenden hacerlos creer los que defienden el aborto.  

Solo de esta manera, se reducirán las violaciones y los violadores como se ha demostrado en países más desarrollados que, si suceden, se ven más bien como hechos aislados propio de gente desubicada en la sociedad.

lunes, 16 de septiembre de 2019

PATRIA, lugar donde uno come

                                         Venezolanos entrando por el Puente de Rumichaca. Foto: elperiodico.com


Se está produciendo un creciente rechazo a la presencia de venezolanos en el Ecuador el mismo que, no está alejado de la realidad que se enfrentan en otros países como Perú, Colombia o Brasil, siendo con éstos últimos, que se ha llegado hasta graves conflictos políticos entre sus respectivas autoridades.

La gente, no solamente se queja del excesivo número de personas de origen venezolano que entran por las fronteras, sino también, del aumento delincuencial por parte de ellos. A diario, las redes sociales dan cuenta de asesinatos o asaltos con especial virulencia, los mismos que hacen que la gente adopte actitudes de autodefensa, como no alquilarles viviendas, por ejemplo, no darles trabajo o no comprarles cuando venden en las calles, redundando por tal razón, en un círculo vicioso que provoca justamente lo que se rechaza. Si no hay trabajo o no se les compran sus productos, la gente no tiene que comer, tiene trastornos psicológicos, se desespera y finalmente, delinque.

En este punto, quisiera invitar a la reflexión que, de hecho, lo he compartido numerosas veces a través de mis redes sociales ya que, siendo yo misma extranjera, he vivido en carne propia algún rechazo que, sin embargo, gracias a las políticas gubernamentales de mi país de acogida, se nos ha permitido demostrar que podemos ganarnos la vida dignamente a la  vez que, aportamos lo mejor de nosotros mismos al enriquecimiento de todo tipo de este país, en mi caso, en España.

Cabe recordar también y viniendo al tema, que hace algunos meses se produjeron por parte de franceses de origen árabe, importantes manifestaciones no exentas de vandalismo y agresividad en Francia, lo que provocó un debate nacional intentando saber qué fue lo que falló en la integración de dichos extranjeros y la conclusión fue que éstos, al no integrarse, habían creado guetos donde, especialmente los jóvenes, al no encontrar trabajo o vivir en un ambiente hostil, optaban por aislarse y refugiarse en su cultura y en su religión de forma radical, llegando por ello, muchos de ellos a coquetear con grupos terroristas con los nefastos resultados por todos conocidos.

En dichos debates también, se tomó como ejemplo de integración positiva a España que, como es sabido, aún con todas sus fallas, ha logrado que los extranjeros, particularmente los de origen árabe, se integren de mejor manera, aunque siempre existe alguien que no lo hace, pero ello, es lógico porque se sale fuera de todo control humano por más buena voluntad que se ponga en la labor.

¿Qué cómo se ha logrado lo anterior? Pues con políticas claras de integración partiendo, primeramente, de censos que permitan conocer la cantidad de extranjeros que viven en España, saber quiénes tienen trabajo y si no los tienen, conocer cuáles son sus aptitudes y también, saber cuáles serían las áreas donde existe alto índice de ofertas que no son cubiertas por los españoles, para que ellos lo hagan.

Es decir, existe un sistema estructurado que se organiza para acoger o rechazar a estos extranjeros en función de las necesidades laborales y de los servicios sociales que puede ofrecer España, sin afectar a los que ya vivimos y atendiendo, en casos de extrema necesidad a aquellos que vienen por razones humanitarias que, generalmente son pocos lo que no llegan ni a decenas. Por el otro lado, siempre hay alguien, para qué negarlo, que se siente perjudicado, pero normalmente son gente desinformada y que siente peligrar su estado de bienestar.

En nuestros países y en lo que concierne en el caso concreto de Ecuador, lo que se ve es una desorganización total porque, ni la gran mayoría de ciudadanos ecuatorianos puede acceder a un empleo digno y, sin embargo, se ha permitido recibir a casi 500.000 venezolanos, muchos más que lo que sumamos los ecuatorianos en España, país que triplica, por cierto , en población al Ecuador.

Parece ser que existen razones políticas en tal acogimiento y no sé con qué fin, lo que ha provocado la incomodidad de los autóctonos y las condiciones de miseria para los que llegan que, al no contar ni siquiera con organizaciones sociales, peor autoridades que los representen, porque, cosa curiosa, Ecuador tiene asambleístas que representan a los inmigrantes, pero parece ser que solamente representan a los ecuatorianos EMIGRANTES más no, a esta gente que también ha tenido que salir de su tierra y han llegado a Ecuador en calidad de INMIGRANTES y por lo mismo, con necesidades de apoyo, asesoramiento, representación o algún tipo de ayuda que ayude a paliar en algo, el rechazo social al que se enfrentan y la desorientación de todo tipo que hace que tomen decisiones equivocadas.

“Patria es donde comen mis hijos” decía Serrat que le dijo su madre cuando de pequeño le preguntó de dónde eran. Por lo mismo, solamente se ama donde recibe lo que se necesita. Lo contrario solo genera resentimiento, dolor, locura y finalmente, violencia.

Y eso es lo que, al parecer, sucede con los venezolanos.


sábado, 31 de agosto de 2019

JANE BIRKIN, la otra leyenda de Francia






Solía ver a través de la prensa especializada y no, imágenes de una preciosa chica y pensaba que era tal vez alguna actriz o modelo, de cuya presencia no había caído en cuenta hasta este momento que, luego al constatar repetidas veces de su original estilo y ese aire tan moderno que trasmitía, conocí que se trataba de la actriz y cantante de moda de los años 60’ y 70’ llamada Jane Birkin, cuya vida sigue despertando el interés de todos por haber sido en su época y hasta el día de hoy, icono trasgresor y original del cine, la canción y la moda.

Jane Birkin es la otra leyenda viva en Francia. La primera, es Brigitte Bardot. Aunque Jane es inglesa (Londres, 1946), muy joven, llegó a Francia para realizar una gira como cantante. Allí, conoció y se casó con un famoso compositor ruso de origen judío, Sergi Gainsbourg, quien era un hombre poco agraciado y tal vez, motivada con eso que estaba tan de moda en Francia en los años 60’ de que los feos tenían un cierto “Sex Apple”, a propósito del también famoso Jean Paul Belmondo, tampoco le importó que sea mayor para ella con 20 años, lo que no impidió que vivieran juntos un apasionado romance que duró doce años y que se convirtieran en la pareja de moda de esos locos años, provocados por el remezón social del Hippismo, Woodstock, la Revolución de mayo del 68, etc.

Pero Jane antes, había estado casada con otro compositor, el inglés John Barry del que se divorció al cabo de tres años de matrimonio y con el cual tuvo su primera hija, la misma que falleció hace pocos años en extrañas circunstancias.

Con Sergi tuvo su segunda hija y como había mencionado antes, juntos pasearon por el mundo no solamente su amor o su imagen de pareja transgresora donde se destacaba más el encanto de ella que la creatividad y la fama de mujeriego de él, convirtiéndose en un icono de la moda que persiste hasta el día de hoy e inspirando a millones de jovencitas principalmente de Europa, sino también su arte, particularmente desde que Jane interpretó Je t’aime moi non plus compuesta inicialmente por Sergi para su primera esposa BB, aunque, finalmente fuera ella la que la interpretara.

Tanta fue la influencia de Jane en la moda que en 1984, la casa Hermes creó un bolso en su honor, el bolso “Birkin” que recientemente ella, tuvo que pedir que no lo sigan vendiendo con su nombre al saber que para extraer el material con el que está hecho, no se aplicaban normas internacionales en el sacrificio de los cocodrilos.

Después de su divorcio con Sergi, provocado por los excesos de ambos, se casó con el director de cine francés Jacques Doillon y tuvo otra hija, aunque la que tuvo con Sergi, parece haber heredado su estilo y es también actriz y cantante como ella.

Actualmente y con más de 70 años de edad Jane, ya no ejerce de actriz, profesión que también le permitió durante muchos años, ser la musa de muchos directores de la época, interpretando películas con relativo éxito que, sin embargo, le dieron aún más popularidad. En determinado momento, decidió no encasillarse más en ello e incursionó con fuerza en su faceta de cantante, actividad que lo mantiene hasta hoy dando frecuentes giras musicales e interpretando canciones compuestas, como no, por Sergi.

También, pese a su edad, su imagen sigue siendo centro de atención, por lo que, casas de moda de prestigio la llaman para que sea su imagen.