jueves, 15 de septiembre de 2011

ANTONIO LÓPEZ Y SU OBRA INCONCLUSA

Foto: Taza de váter y ventana de Antonio López
Foto: Antonio López en Sol
Foto: Gran Vía de Antonio López

En estos días se está llevando a cabo en el museo Thyssen de Madrid, una retrospectiva de la obra artística de Antonio López ( Tomelloso, Ciudad Real- España, 1936) a la que tuvimos la suerte de acudir. Digo tuvimos suerte porque Antonio López, ha visto crecer su fama y su prestigio a propósito de la conmemoración de los 100 años de la madrileña calle de la Gran Vía, en donde su cuadro del mismo nombre fue el protagonista indiscutible y también, porque al día de hoy, es considerado uno de los artistas españoles vivos mas cotizados, vendiendo sus obras por varios millones de euros.

Aunque López domina también el dibujo y la escultura, creo que su fuerte es sin duda la pintura, la mayoría de las mismas realizadas en óleo sobre madera. Por lo mismo, sobresalieron a mi interés los cuadros "TAZA DE VÁTER Y VENTANA" y "LA TERRAZA DE LUCIO", aunque sin duda las ya legendarias "GRAN VIA" - son algunas e inconclusas, desde varias perpectivas-, coparon la atención y admiración de todos quienes acudimos a dicha exposición. Sus trazos no son rectilíneos sino difusos y creo que en ello radica su originalidad. Muchos entendidos consideran su pintura como hiperrealista, pero que a mi modesta opinión es realista porque al final se la descubre como pintura y no se confunde con una fotografía, algo que evidentemente sucede con el hiperrealismo. Aunque él niega estas denominaciones, califica mas bien su obra como "pintura objetiva".

Antonio López dice que para pintar estos últimos cuadros, tenía que pintarlos al aire libre y a intérvalos cada cierto tiempo, ya que necesitaba ciertas características de luz, que sólo lo lograba en algunas épocas del año como el verano y a ciertas horas del día, preferentemente por la mañana cuando no habían ni sin gente y ni coches.

Sin embargo, a pesar de estas hermosas pinturas, de sus esculturas y del famoso dibujo de su hija María, al salir de la exposición me quedé con un sabor agridulce, como que se me había quedado corta la exposición y me preguntaba a mi misma, qué sentido tiene que un pintor de la talla de Antonio López, se dedique estos últimos años a pintar sencillas florecitas o a pasarse años haciendo réplicas de esculturas griegas o cabecitas de sus nietos de todos los tamaños y materiales, cuando tiene muchas pinturas inconclusas?.

Aunque comentan que cuando está inmerso en una obra, tiene que parar cuando llega a cierto límite de su inspiración para luego de cierto tiempo - que pueden ser años-, retomar la misma, lo ideal sería que las termine y nos deje un legado mas amplio, que los que amamos el arte, se lo agradeceríamos.
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