viernes, 2 de enero de 2015

LLUIS DOMENECH I MONTANER, arquitecto del modernismo catalán

 Foto: Hospital San Pau



 Foto: Palau de la música catalana

Foto: Fachada primitiva Palau de la música catalana



Barcelona se caracteriza por ser fuente de inspiración de arquitectos de todo el mundo y del público que amamos esta disciplina, ya que en dicha ciudad han dejado impresionantes obras de arquitectura, enmarcados dentro del conocido como “ Modernismo Catalán”, famosos arquitectos catalanes como - por supuesto -  Antoni Gaudí, Josep Puig i Cadafalch, Enric Sagnier, Lluís Domenech i Montaner, entre otros.

Ahora comentaré de éste último, es decir de Lluís Domenech y Montaner quien fue un arquitecto y político influyente en los siglos XIX y XX.

Su obra delata una gran influencia hispano-árabe, la cual matiza con elementos como los mosaicos, el hierro forjado, la cerámica y el vidrio policromado, dando como resultado obras espectaculares de gran efecto visual, evidenciadas particularmente en el HOSPITAL DE SAN PAU y en EL PALAU DE LA MUSICA CATALANA.

Este último, tiene un gran significado patriótico y sentimental para los catalanes y fue declarado patrimonio de la UNESCO en el año 1977. Fue encargado al arquitecto en el año 1904 por parte de los socios del Orfeón Catalán, para que construya su sede social. Está formada por una gran estructura de hierro, cuya parte central representa un sol y la cual alberga láminas de vidrios multicolores desde donde traspasa la luz natural, logrando un gran efecto visual además de constituirse en una gran caja de resonancia musical. Dispone de varias estancias, cada de las cuales se destaca por su particularidad estética y artística. Cabe mencionar de manera particular la “Fachada primitiva”, que contiene esculturas que representan a todas las clases sociales,  sugiriendo de esta manera que dicho Palau pertenece a todos.

Otra de sus obras representativas es EL HOSPITAL DE SAN PAU, donde Domenech i Montaner incorpora elementos góticos, neogóticos, mozárabes y germánicos, logrando así también una gran obra estética así como funcional, ya que dispone de diversas estancias que permiten el perfecto funcionamiento hospitalario aunque con los años se ha ido ampliando, pero siempre respetando la idea original del famoso arquitecto.

Domenech i Montaner falleció en 1923 luego de dejar otras obras significativas y hermosas como el Hotel España, Gran Hotel en Palma de Mallorca, Casa Fuster, Casa Thomas, Castillo Santa Florentina y la Universidad de Comillas en Cantabria, entre otras.


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