jueves, 18 de septiembre de 2014

DEFINIR EN ECUADOR LO RURAL DE LO URBANO




Foto:Belmez.viajeroandaluz


Foto: Teba. M.Carmen Burgos

He recorrido más de media España y he caído en cuenta que disfruto bastante de sus paisajes naturales gracias a que está bien definido lo que es lo rural y lo que es lo urbano. ¿Qué quiere decir esto?  Que están bien delimitadas las fronteras de cada uno y que no se confunden, es decir que las viviendas en su medio urbano y el campo, en su medio natural. 

Y no me refiero solamente a lo paisajístico y humanístico, sino también a las funciones de cada una que están bien definidas, ya que los pueblos pequeños si bien pueden alcanzar estándares de calidad de vida que pueden encontrar en las grandes ciudades, sin embargo se encuentran en medio del campo con todas las características propias derivadas de aquello. Por ejemplo, existe una relación directa del hombre con el medio natural, ya sea por medio de las actividades agropecuarias, agroindustriales y de conservación natural. Tiene pocos habitantes, viviendas y tráfico, por consiguiente hay poca polución. Aunque también tiene sus desventajas ya que pese a tener los servicios básicos elementales, en la mayoría de los casos los pobladores tienen viajar a las grandes ciudades para acceder a los servicios más especializados.

En cambio, en las grandes ciudades a más de poseer mayor extensión, poseen todos los servicios e infraestructuras, lo que deriva en una alta concentración de habitantes (generalmente más de diez mil) y de tráfico vehicular, lo que redunda en una mayor contaminación ambiental. Las actividades como la industria se localizan fuera de la ciudad, en los llamados los “polígonos industriales” de tal manera que tampoco se mezclan con las viviendas. Ellos también forman un ambiente paisajístico, lleno de naves y de fábricas que tampoco se hace desagradable porque se ve organizado y bien delimitado.

Pero a lo que voy: las viviendas sean rurales o sean urbanas, se encuentran dentro de perímetros establecidos, por ello no se ven viviendas en medio del campo, a excepción claro está, de casas de campo o haciendas desde donde dirigen los cultivos y la ganadería, merenderos, pajares, bodegas o pequeños habitáculos donde descansan los trabajadores. 

He llegado a conocer que para construir lo anteriormente señalado, los interesados deben sacar una serie de permisos y autorizaciones con el costo económico que ello requiere, claro está, con el añadido de que el mismo dueño tiene que buscar la manera de adaptar los servicios a su nueva construcción, ya que los municipios no estarían obligados a cubrirlas prioritariamente, como si de una ciudad se tratase. Por ello, lo hacen quienes verdaderamente se van a dedicar a actividades del campo.

Todo esto lo comento porque en Ecuador no es fácil encontrar estos límites. A lo largo y ancho de todo el país, no se sabe dónde empieza la ciudad ni donde termina el campo. El derecho a tener una vivienda (como siempre los derechos) ha dado lugar desde hace decenas de años, a que se construyan viviendas indiscriminadamente en el campo especialmente a lo largo de las carreteras, lo que repercute en la baja calidad de vida de estas personas, porque al ser imposible que el Estado llegue con todos los servicios a su nueva construcción, no puedan acceder a lo mínimo para vivir decentemente como luz y agua potable, teniendo que esperar muchísimos años hasta que alguien se digne en proveerlas. 

No es raro entonces, que estando conduciendo por una carretera principal, un guagüito salga disparado detrás de un animalito el rato menos pensado, lo que provoca accidentes de tránsito que lamentar o lo que es más triste, una contaminación visual desagradable, al ver todo desordenado, caótico con casas incluso construidas con diseños que no se conduelen con el espacio natural que los rodea, siendo los conductores de vehículos testigos involuntarios de sus  actividades íntimas y familiares porque están a la vista de todos. También se observan fábricas que están dentro de los perímetros urbanos, incluso dentro de las mismas casas con el consiguiente peligro que eso conlleva.

Demasiadas noticias existen de incendios, explosiones o contaminaciones de ríos por esta causa, sin que nadie se responsabilice por ello.

Me gustaría como ha sido desde el principio mi compromiso a través de este blog, hacer llegar un llamado de atención a las autoridades gubernamentales, que pese a que la ciudadanía ha pedido cambios, el rato de materializarlas todo el mundo se opone, regular un poco más esta situación, ya que no solamente afecta turísticamente sino a la misma calidad de vida de estas personas que en resumidas cuentas, si de derechos se trata, tienen derecho a vivir en un ambiente donde puedan acceder a todos los servicios y comodidades que requiere un ser humano en el siglo XXI.
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